viernes, 29 de octubre de 2010

Calavera


Mario Marín

Esto es de triste memoria
ocurrió en la antigua Puebla
no hay demonio que lo absuelva
por embarrar a la historia

Al principio fue apapacho
su carrera la más bella
muy pronto él y su estrella
se derrumbaron bien gacho

Por una triste llamada
dos botellas y una hablada
una aprehensión mal tratada
se fue todo a la chingada

Luego vino su sexenio
largo, oscuro, sin proyecto
era un gobernante muerto
muy lejos de ser un genio.

Una tras otra las cosas
resultaron disparejas
pronto afloraron las quejas
en medio de tantas mofas

Entre tanta cosa mala
una se volvió aluvión
fue su triste decisión
de inclinarse por Zavala

Entre todo hay algo cierto
cuando lo vimos triunfante
este triste gobernante
en realidad ya había muerto

Con todo él, sempiterno
pretende ahora un escaño
ocupará el próximo año
una curul del infierno.



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