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Entradas

Mientras transmito

Se dice que cada vez se lee menos, discrepo; lo evidente es que, como nunca, existe la necesidad de leer y escribir para hacer funcionar las redes sociales y el internet. Cada institución, empresa o individuo tarde o temprano se enfrenta a la vital necesidad de expresar sus heterogéneos estados a través de plataformas de telecomunicaciones en donde todavía se necesita un ser humano. En esta larga cuarentena es la primera vez que soy consciente de que la electricidad ha provocado en mí necesidades de una era de la que no sé ni su nombre, pero es nueva y nos obliga a comunicar, a transmitir, a escribir; decir, ver, escuchar, recortar las palabras y las imágenes, signos, ruidos y música que van formando una especie de huella individual o institucional que convertimos en mutuo entendimiento, lenguaje, hipervínculos, intelecto. No sé siquiera si estoy conforme, si eso me gusta. La parte física de esta operación, dependiendo de la edad histórica, va desde pesados cables de fierro a la f...

Cuacuololote contra metal

El hombre no me dio su nombre, a pesar de que se lo pedí, pero me dio algo más importante, me dio un conocimiento acumulado por medio siglo que este amable bosquecino derrochó con el visitante; todos hemos conocido a esos personajes de nuestra vida que resultan ser autoridades en esto y lo otro. Este hombre, que llamaré Gonzalo, me habló esa tarde de marzo de 2007 de las calidades de la madera regional y de sus diferencias. No trabajo tanto la parota –dijo–. A veces el cuacuololote, que es madera buena, su madera no se pudre, porque el pino es para un tiempo nada más. La parota se consigue en Ometepec, le sale la tabla como en cien pesos, es lo más caro. Se presta para trabajar, pero es muy dura, la bestia no la…Yo a veces hago mesabanquitos para la escuela, butacas, vaya. Banquitas para la iglesia, para la capilla. También puertas y ventanas. Ahora se les hace caro, por eso usan metálica, pero la metálica se agujerea, necesita estarla pintando cada año, se oxida y donde se o...

Mucho

La pieza con la que festejé mi sexta década se llamó Mucho , porque representa ese gesto de telegrafía visual, ese adjetivo que significa abundante, intenso, numeroso. El adjetivo es excesivo pero la vida también lo es, por eso este año has ganado el premio Mucho –le escribí a mi amiga Angie–, por lo mucho que te quiero y la gran cantidad de dicha que te deseo. En fin, mucho. Mi amiga Angie me respondió: Gracias “Aunque nos vimos un momento después de muchos años y podría parecer poco, es mucho porque el cariño de una amistad verdadera nunca puede ser poco. Me dejaste pensando en lo relativo a lo mucho y lo poco, sobre la intensidad de la vida y los sentimientos. Y creo que es mucho tener sentimientos tan auténticos y espontáneos... esos nunca pueden ser poco. Por el hecho de existir son mucho, son respiración, son existencia, son latidos de sangre que te hacen sonreír y, definitivamente, eso es mucho. El significado del "don" con rostro que le da vida...

Memoria del futuro

Vi en Netflix un documental sobre la Segunda Guerra Mundial, se trata de la perspectiva de cuatro pueblos del medio oeste estadounidenses sobre la segunda guerra. El documental es del año 2007, pero las entrevistas fueron hechas años antes, ocurrieron en los años noventa, los entrevistados, soldados en Francia y en Japón, a sus 75 años todavía rebosaban salud y pudieron ofrecer unos testimonios   cristalinos. La historia de decenas de jóvenes de cada uno de esos pueblos que murió o sobrevivió a la guerra (The War, de Ken Burns y Lynn Novick, 7 capítulos de hasta 2:30 h de duración) Lo muy destacado en materiales como este es el uso de entrevistas muy anteriores a la fecha de realización de 2014; entrevistas hechas en los años noventa con ancianos que ofrecieron versiones verosímiles de su participación en la segunda guerra (1939-1945). Sin ese archivo no hubiera sido posible este documental, no existiría. Eso refuerza la necesidad de grabar ancianos sobre sucesos coyu...

Trinidad Trifásica

de la Biblia Suavia Manuel de Santiago me invitó a escuchar la conferencia de una doctora sobre arte virreinal, fui esa noche a la biblioteca Lafragua, de la que Manuel era director. La doctora Consuelo Maquívar 1 habló de la Santísima Trinidad, un tema recurrente en la que aparecen el padre, el hijo y el espíritu santo (el viejo griego, el joven romano, el palomito blanco). Además de la representación clásica, Maquívar nos explicó que hay dos representaciones trinitarias más: la antropomorfa –tres sujetos parecidos– y la trifásica, tres sujetos en uno, apenas concebida, antes de ser prohibida por la Inquisición. Mientras hablaba la especialista en aquel maravilloso recinto de 1587, cuando la Biblioteca Lafragua era el Colegio del Espíritu Santo de la Compañía de Jesús;  comenzaron a fluir imágenes de trinidades trifásicas que se formaban y se deformaban en mi mente, rodeado por 90 mil volúmenes, algunos de ellos incunables, y un recuento inmejorable de cada siglo ...

Merecer el epónimo

Un epónimo es un nombre para reverenciar a alguien que merece ser eponimado. Es un homenaje duradero en donde el nombre de un personaje notable dará su apellido a una cosa o circunstancia, periodo o Era, como cristianismo. Los epónimos han imperado en la ciencia y eponomizan a cualquier cantidad de especímenes descubiertos en los últimos doscientos años, de montañas a microbios; flores como la magnolia (Pierre Magnol), gardenia (Alexander Garden), dalia (Andrés Dahl), Camelia (George Josef Kamel) y Begonia (Michael Begon). Y no pocas enfermedades como Daltonismo, que viene de John Dalton. Epónimos de lugares como América por el marino Américo Vespucio; England,   por Angul o Angeln, legendario rey de los anglos. Ganar un epónimo es extraordinario pues demuestra que hiciste algo bien en tu vida, lo concebiste correctamente y por ello fuiste acreedor –o acreedora– de un extraño honor que en cierta forma te inmortaliza, un cráter de la luna, un asteroide. Hay gente extraord...

Curso de guion

Sinopsis “La memoria del estambre” de Mayra Una mujer descubre que siente placer al abortar. El primer legrado le causa una confusión debido a los prejuicios que tenía. Con el paso del tiempo se da cuenta que siente placer al lastimarse, así como un profundo resentimiento a la vida por las relaciones en las que se ha embarcado continuamente. En el recorrido se da cuenta que, la buena vida de un bebé, no es sacarlo antes de tiempo. Argumento:       Laura es una mujer retraída y perfeccionista; de tez morena y nada agraciada, sin embargo tiene una linda sonrisa, estudia el sexto cuatrimestre de Química. A sus 25 años de edad, percibe que la vida no es más que una mentira y una utopía mal construida por su familia. Descubre en los brazos de Armando que el sexo tiene puertas que le causan un miedo extremo, que la mujer no es más que una maraña de sentimientos jamás definidos. Después de Armando, nada existe; acomodar las piernas ...