Ir al contenido principal

Calaveras


Javier López Zavala
(suspirante al gobierno de Puebla)

La muerte que en todo anda
Vino como observadora
Vio a Zavala a toda hora
Y lo asumió como manda.

Mi estimado secretario
De desarrollo social
Exhibirse no está mal
Pero no con el erario.

Tus perspectivas inmensas
De ser el gobernador
No se alcanzan ¡por favor!
Regalando más despensas

No sumas, sino que restas
Con tus palabras amables
Los números implacables
Nos los muestran las encuestas.

La vida de por sí mala
Es preludio de tormenta
En la campaña, muy lenta
Llegó la muerte a Zavala.

“Muero por ti, pueblo amado
Y me marcho sin rencor
Quería ser gobernador
Aunque no era de este estado”





Mario Montero
(suspirante a la alcaldía)

Vengo por un tal Montero
Pero hay mucha confusión
¿A quién me llevo al panteón?
Lo que veo es un montonero

A mi me dieron la orden
De llevarme a un candidato
Que manipulando un dato
Estaba haciendo el desorden

Pero llego y qué me fijo:
El político de marras
Que se anuncia hasta en chamarras
Es el padre, no es el hijo.

El papá, hombre prolijo
Es famoso locutor
Sus anuncios sin rubor
Le hacen propaganda al hijo

Y en medio de este desmadre
Por pura cronología
El candidato a crujía
No es el hijo, sino el padre

La piedra de acuerdo al pez
Pues en esta tesitura
De escoger a una criatura
Me echo a los dos de una vez.






Comentarios

  1. Un poco de humor sobre López Zavala:

    http://www.youtube.com/watch?v=zt0LPVqdZgQ

    S.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

El Tentzo

El taller de la FEEP de Tzicatlacoyan, con financiamiento de la ONG española Ayuda en Acción, concluyó su escultura de papel maché con la representación del Tentzo, figura mítica de origen prehispánica situada en la parte alta del kiosco de la plaza principal de la comunidad de San Juan Tzicatlacoyan, Puebla. De acuerdo con la investigadora Antonella Fogetti ( Tenzonhuehue: El simbolismo del cuerpo y la naturaleza ), El Tentzo es una entidad “mitad dios y mitad no”, deidad antigua intrínsecamente buena, dadora de dones, que de acuerdo a la tradición tiene la facultad de asumir diferentes apariencias: catrín, charro, viejo barbón, anciana, mujer hermosa o animales diversos, que también podría ser interpretado como el famoso nahual o entidad similar. Hoy todos niegan venerar al Tentzo, pero las ofrendas periódicamente depositadas en su honor refieren todo lo contrario. Es una suerte de deidad negada pero viva, vigente. El Tentzo, cuyo nombre ostenta una montaña y la propia cordi...

Tratado de Bucareli

Tras haber cumplido tres años de gobierno, el 31 de agosto de 1923 el gobierno de Álvaro Obregón consigue reanudar las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, de vital importancia para su gobierno, pero con una condición: la firma de un tratado que el senado mexicano había rechazado en primera instancia, pero que las presiones del gobierno y el asesinato del senador Fidel Jurado obligan a dar un viraje y aceleraron su aceptación. Durante años busqué el texto completo de este tratado que en la universidad nos había sido contado de manera inexacta. Ignoro las razones que suscitaron esa versión, que entre muchas escandalosas cláusulas reasaltaba una en la que se prohibía a México la producción de motores de combustión interna que prácticamente paralizaban el principal avance tecnológico de las primeras décadas del siglo XX. Como era de esperarse, neceé durante varios años y hasta pulí mi argumentación pues era un elemento clave a mi parecer para explicar el enanismo tecnológico de...

Yoquivo

Luz a la izquierda y atrás de ella su hermano Alfonso Escuché hablar de Yoquivo desde mi más tierna edad como el lugar de nacimiento de mi abuelita Luz. Siempre supe que estaba en la sierra de Chihuahua, pero no dónde. A pesar de haber sido mencionado innumerables veces, Yoquivo nunca fue destino de nadie cercano a la familia, hasta que Mario Rocha lo visitó en los años setenta para tramitar un acta de nacimiento de Luz. Que yo sepa es la única visita de un familiar a ese mítico lugar que imaginé de mil maneras diferentes. Con los años supe que estaba cerca de San Juanito, pueblo famoso e importante, pero tampoco sabía muy bien donde estaba San Juanito. Mi abuela abandonó Yoquivo para siempre cuando huyó con mi abuelo Leopoldo a vivir un prolongado exilio familiar que duraría décadas. Murió su madre sin que ella lo supiera oportunamente y, con el tiempo, toda su familia abandonó este pueblo. Sus hermanas, excepto Livia, que emigró a la capital del estado, se mudaron a los Estados Unido...