domingo, 6 de diciembre de 2009

Mi única ilusión


Porque dejaste el mundo de dolores
Buscando en otro cielo la alegría (...)
Que aunque cruel y muy triste tu partida,
Si la vida a los goces es ajena
Mejor es el sepulcro que la vida.

En 1873, cuando parecía sonreírle la fama y el amor, el poeta coahuilense Manuel Acuña se quita la vida en la ciudad de México, dejando su famosa poesía póstuma a la pobre Rosario, que se pasó el resto de su vida explicando algo que no podía explicar.

La carta decía: “tú sabes que te quiero con todo el corazón...” Oscar Chávez y otros cantores se encargaron de agregar los coros: “con todo el corazón, con todo el corazón...”



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