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Las madres argentinas


Este día de 1977 se crea uno de los grandes monumentos a la memoria, desgraciadamente triste.

En la Plaza de Mayo de Buenos Aires, Argentina, las madres de desaparecidos por la guerra sucia de los militares se reúnen y crean la agrupación que desde ese día lleva por nombre: Madres de la Plaza de Mayo.

Un año después del golpe militar, un pequeño grupo de catorce señoras, cansadas de tocar las puertas de los ministerios sin obtener respuesta, se reunieron en esta céntrica plaza situada frente a la Casa Rosada, a un costado de la Catedral, para reclamar la devolución de sus hijos y familiares desparecidos a lo largo y ancho del país.

Miles de argentinos fueron aprehendidos, torturados y asesinados en alguno de los 368 sitios destinados para ese fin. El 30 de abril de 1977 Azucena Villaflor de Devicenti eligió la Plaza de Mayo para reunir a su pequeño grupo, en donde desde entonces se reunirían cada jueves de 15:30 a 16 horas para reclamar información sobre sus familiares desaparecidos. En muy poco tiempo eran cientos las mujeres reunidas, ataviadas con un pañuelo blanco como símbolo de unión y de lucha.

El fenómeno de las madres de la Plaza de Mayo tuvo repercusión mundial, creó conciencia internacional sobre lo que ocurría en la Argentina y sin duda determinó una actitud civil de los argentinos frente a los horrores de la dictadura, que a la distancia de tantos años puede reconocerse en una frase que sintetiza el hartazgo de toda una nación: “nunca más”.


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