Ir al contenido principal

El apagón


En 1977, un apagón en Nueva York dejó a oscuras durante horas a diez millones de habitantes.

Fueron ampliamente comentadas las experiencias de quedarse varado en un elevador, a la altura del piso 65, durante cinco o seis horas. Enfermos, parturientas, claustrofóbicos, la gama de sufrimiento en estas circunstancias fue enorme. Una vez estuve tres minutos en un elevador, sin luz y con unas seis personas en su interior, créeme, la experiencia es perturbadora. Los primeros sesenta segundos nos reímos; los siguientes sesenta ya no nos reímos; los últimos sesenta segundos tuvimos sesenta diferentes ideas de la muerte. Ahora ¡seis horas…!

Por increíble que parezca, Hollywood nunca ha tratado este tema comercialmente, lo que habla del enorme trauma colectivo que dejó ese apagón en Nueva York.



Comentarios

  1. De esas cosas que no se encuentran en Internet: llegué aquí buscando información sobre el apagón del 10 de agosto de 1989, duró yo creo que como tres horas, en toda la capital poblana. El desaparecido EMP dio la nota oficial: un rayo cayó sobre la subestación de la CFE en Tecamachalco. Ese día no había ni nubes. Ahora, con este gobierno inútil que no sabe ni organizar una rifa, parece que regresan los apagones (o racionamiento eléctrico, pues CFE como PEMEX, es una empresa improductiva y quebrada).

    ResponderEliminar
  2. Gracias ildgz por tu comentario, siento no poder agregar nada a tu apagón, tal vez si buscas en la hemeroteca de los propios diarios en línea, ya que tienes la fecha precisa.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

El Tentzo

El taller de la FEEP de Tzicatlacoyan, con financiamiento de la ONG española Ayuda en Acción, concluyó su escultura de papel maché con la representación del Tentzo, figura mítica de origen prehispánica situada en la parte alta del kiosco de la plaza principal de la comunidad de San Juan Tzicatlacoyan, Puebla. De acuerdo con la investigadora Antonella Fogetti ( Tenzonhuehue: El simbolismo del cuerpo y la naturaleza ), El Tentzo es una entidad “mitad dios y mitad no”, deidad antigua intrínsecamente buena, dadora de dones, que de acuerdo a la tradición tiene la facultad de asumir diferentes apariencias: catrín, charro, viejo barbón, anciana, mujer hermosa o animales diversos, que también podría ser interpretado como el famoso nahual o entidad similar. Hoy todos niegan venerar al Tentzo, pero las ofrendas periódicamente depositadas en su honor refieren todo lo contrario. Es una suerte de deidad negada pero viva, vigente. El Tentzo, cuyo nombre ostenta una montaña y la propia cordi...

Tratado de Bucareli

Tras haber cumplido tres años de gobierno, el 31 de agosto de 1923 el gobierno de Álvaro Obregón consigue reanudar las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, de vital importancia para su gobierno, pero con una condición: la firma de un tratado que el senado mexicano había rechazado en primera instancia, pero que las presiones del gobierno y el asesinato del senador Fidel Jurado obligan a dar un viraje y aceleraron su aceptación. Durante años busqué el texto completo de este tratado que en la universidad nos había sido contado de manera inexacta. Ignoro las razones que suscitaron esa versión, que entre muchas escandalosas cláusulas reasaltaba una en la que se prohibía a México la producción de motores de combustión interna que prácticamente paralizaban el principal avance tecnológico de las primeras décadas del siglo XX. Como era de esperarse, neceé durante varios años y hasta pulí mi argumentación pues era un elemento clave a mi parecer para explicar el enanismo tecnológico de...

Yoquivo

Luz a la izquierda y atrás de ella su hermano Alfonso Escuché hablar de Yoquivo desde mi más tierna edad como el lugar de nacimiento de mi abuelita Luz. Siempre supe que estaba en la sierra de Chihuahua, pero no dónde. A pesar de haber sido mencionado innumerables veces, Yoquivo nunca fue destino de nadie cercano a la familia, hasta que Mario Rocha lo visitó en los años setenta para tramitar un acta de nacimiento de Luz. Que yo sepa es la única visita de un familiar a ese mítico lugar que imaginé de mil maneras diferentes. Con los años supe que estaba cerca de San Juanito, pueblo famoso e importante, pero tampoco sabía muy bien donde estaba San Juanito. Mi abuela abandonó Yoquivo para siempre cuando huyó con mi abuelo Leopoldo a vivir un prolongado exilio familiar que duraría décadas. Murió su madre sin que ella lo supiera oportunamente y, con el tiempo, toda su familia abandonó este pueblo. Sus hermanas, excepto Livia, que emigró a la capital del estado, se mudaron a los Estados Unido...