sábado, 16 de abril de 2011

Cristeros en Puebla


La incipiente estabilidad postrevolucionaria se rompió en 1926 al enfrentarse la Iglesia con el Estado, cuando ésta intentó recuperar privilegios. Calles publicó en junio de ese año una serie de leyes que controlaban los intereses católicos y señalaban penas para los infractores de la ley. Declaraciones hostiles de obispos en contra de la Constitución en 1926 provocaron el cierre de escuelas y conventos por parte de las autoridades civiles y la expulsión de sacerdotes extranjeros. El gobierno lo interpretó como un boicot para crear una crisis económica. La Iglesia suspendió el culto y no tardó en estallar la rebelión armada. La rebelión cristera, que se centró en los estados de Jalisco, Guanajuato, Colima y Michoacán, tuvo carácter rural y no se terminó hasta 1929, cuando la Iglesia reanudó el culto y el ejército cristero se rindió. Mientras tanto, las misas se hicieron en casas particulares que se arriesgaban a perderlas.


Puebla no fue la excepción, con sus numerosos católicos. Se habilitaron con la mayor cautela casas dispuestas a arriesgarlo todo con tal de participar en la celebración de las misas. Una de ellas fue la de la familia Centurión, según recuerda doña Judith Cid de León que en 1926 contaba con 16 años.


“Cuando gobernó Plutarco Calles en cada casa, escondida, había misas. Ya vivíamos en la colonia Humboldt. Entonces iba un sacerdote a las casas y decía la misa, pero muy discretamente, porque por eso a muchas personas les quitaron las casas. Porque se las quitaban. El gobierno, donde sabía que había una misa, les quitaba sus casas a las personas. Por eso es que también no había muchas casas con misa, porque eran abusivos, rateros. Nos llevaban a escondidas. Allá en la colonia Humboldt, un señor Centurión hacía misas. Había un padre Cedeño, que era de la Compañía de Jesús, y lo buscaban para apresarlo y matarlo. Entonces él pintó todo lo que es la Compañía y entraban y le preguntaban por él, pero como estaba con su overol no lo reconocían.”


Mary Santillana tenía 18 años en 1926 y recuerda las precauciones que debían tomar para asistir a alguna de las mismas en la clandestinidad. Ella me contó el día en que no llegaba a su casa para preocupación de su papá:


“A los militares se les respetaba mucho en esa época. Lo que es los militares y los sacerdotes tenían la primacía en todo. Los sacerdotes entonces andaban vestidos como sacerdotes, les permitían. Ya después vi que les prohibieron andar vestidos como estaban acostumbrados. Oíamos misa a escondidas. Una vez me acuerdo que yo me fui a una misa a escondidas. Como me tardaba mucho mi papá, pobrecito, me fue a buscar. Ya que me encontró le dio mucho gusto, me llevó a la casa llorando de emoción de que me había encontrado. “Ay, hija, yo creí que ya te habían llevado a la cárcel.” Lo llevaban a uno a la cárcel. Fue una época muy dura para los católicos. Sí, tenía uno que esconderse para ir a la misa, pero íbamos a las casas. Por ejemplo, usted prestaba su casa y ahí nos reuníamos varios católicos a oír misa, pero a escondidas. Llegaba el cura, se cambiaba y empezaba la misa. Fue en la época de Plutarco Elías Calles, y luego él murió entre puras monjas, je je, después de ser tan anticatólico”.



4 comentarios:

  1. unos pequeños anexos: El P. CEDEÑO. R.I.P. PERTENECIO A LA CONGREGACION DEL ORATORIO DE SN. FELIPE NERI, EN EL TEMPLO DE "LA CONCORDIA", 3.SUR Y 9 PTE. AHI "YA DESCANZAN SUS RESTOS.!!!. EL PADRE AL QUE SE HACE REFERENCIA ERA DE "LA ORDEN DE LOS JESUITAS" Y EFECTIVAMENTE, EL PÍNTO ENTRE OTRAS OBRAS DE ARTE SACRO, "LA BOVEDA DEL ALTAR MAYOR" Y SI EL DIA QUE IBAN A BUSCARLO, EFECTIVAMENTE EL P. CARRASCO, RESPONDIENDO A LA PREGUNTA; RESPONDIO QUE "EL PADRE NO ESTABA Y EL ENTONCES, AUN ¿SOLDADO? AL CONTESTAR, EL "AUN SOLDADO LE REVENTO UNA CACHETADA.! A LO CUAL EL "PINTOR" (P. CARRASCO) LE RESPONDIO: ¡"DIOS TE PERDONE Y NO SE TE SEQUE LA MANO". SIN IMAGINAR QUE TIEMPO DESPUES DE UN BUEN BALAZO "EL DESGRACIADO" PERDEROA EL BRAZO" Y HACE AÑOS AUN SE MOSTRABA DESDE EL CODO HASTA LOS DEDOS EN UN VITRIOLERO CON FORMOL, EL LA FAMOSISIMA" COLUMNA DONDE ESTUVO EL RESAURANTE "LA BOMBILLA" y si, adivinaron quien fue el Muertito que ahí cayo, y cuya MUERTE SE LE ACHACO A "LEON TORAL"....................."VIVA CRSITO REY"

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  2. Gracias Anónimo por tu enigmático comentario. No queda muy claro lo del soldado Obregón, es difícil imaginarlo como raso cacheteando sospechosos, cuando en realidad era un hacendado sonorense. Tal vez comprendí mal. Saludos.

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  3. para la imagineria parte realidad parte ficcion

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  4. para la imagineria parte realidad parte ficcion

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