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Pionero del aire



El 14 de mayo de 1910 inicia la aviación mexicana en llanos de Balbuena con un avión Bleriot de manufactura francesa piloteado por Miguel Lebrija. Todo un acontecimiento.

Se sabe que Lebrija había construido un avión que hizo volar con el impulso de un automóvil en llanos de la hacienda de San Juan de Dios en el pueblo de Tlalpan, Distrito Federal, cuando tenía 23 años de edad. Lo cierto es que fue el primer mexicano en volar un avión sobre la ciudad de México y el primero en volar a alturas superiores a los mil metros. Vale decir que no fue el primero en ver a la ciudad de México desde las alturas, pues para entonces ya se habían volado algunos globos aerostáticos, en uno de los cuales se subió el mismísimo secretario de Instrucción Pública, Justo Sierra, pero sí es suya la primicia de volar aviones, con tanto éxito que el gobierno lo nombró jefe de la aviación mexicana y lo envió a Francia para adquirir algunas aeronaves.

No tuvo mucho éxito, primero porque en México las cosas políticas estaban del cocol, en plena revolución, segundo porque una lesión en su pierna derecha lo hizo padecer horrores en aquellas lejanas tierras, donde fue operado, convaleció un tiempo y finalmente murió el 15 de diciembre de 1913, a los 26 años de edad.

Con todo, su nombre quedó como el del pionero de la aviación mexicana.



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