miércoles, 20 de julio de 2016

Se lo chupó la bruja


Esta historia-leyenda familiar que me contó Carmina Conde es perturbadora porque hay detrás de ella otra historia menos fantasiosa, que habla de un vicio criminal o al menos de negligencia criminal, lo que llevó a estas familias a extrañas tradiciones y prácticas ¿quién era Juana?, ¿qué hacía Juana, además de niños?, ¿qué pasó esa noche cuando la familia de Juana fue visitada por la tragedia?, ¿o fue una bruja en verdad que llegó a chuparse el alma de su hijito?

Con las brujas para las familias era un asunto de protecciones, sobre todo con los niños, porque las brujas malas se llevaban a las niñas, pero a los varones se los chupaban. Por eso se decía que se lo chupó la bruja. Generalmente se hablaba de sacrificios, ellas vienen aquí para sacrificar a alguien. Mi abuela creía mucho en eso. Decía que su mamá tuvo un niño, hermano de ella, al que se lo chupó la bruja. Entonces, para proteger a los niños, cuando mi madre y sus hermanas tuvieron a sus hijos, ponían debajo de las cunas de los bebés unas tijeras abiertas en cruz para que los protegiera de las brujas, para que no se acercara la bruja. Entonces se ponían unas tijeras debajo de las cunas, directamente para proteger a los niños dela bruja.

Su mamá de mi abuela, cuando ella tenían como ocho años, su mamá, que se llamaba Juana Hernández… o López, tenía un hijito; bueno, tenían muchos hijos antes, ese era el octavo, creo, un bebé de meses; pero a la abuela le gustaba el pulque, entonces se iba y se echaba sus pulques, regresaba ya de noche y se dormía en su petate. Una vez hizo eso, regresó y se echó en su petate a dormir, pero que esa vez dice que lloraba y lloraba el niño. Otro de sus hijitos, uno de los mayorcitos, trataba de despertar a su mamá: “mamá, llora el niño”, pero ella no le hacía caso. Y “mamá, llora el niño, llora el niño”, y no despertaba la mamá. Todo estaba oscuro, antes nomás había velas. Y no se despertaba. 
Como el niño se quedó callado después, su hermanito pensó que ya se habría dormido y se volvió a dormir, “alguien le habría dado de comer”, pensó y ya no hizo caso. Al otro día vieron que el niño estaba muerto. Dicen que se lo chupó la bruja. No sé si habría señales o alguna clase de prueba. A la mejor el niño murió de otra cosa, pero mi abuela estaba segura que había sido la bruja, que la bruja se había chupado a su niño. Que por eso no podía despertar, porque la bruja les hacía algo para que no pudieran despertar. Nunca supe si había algún indicio, un animal que le pudo haber picado o algo, pero entonces se morían muchos bebés y ese se murió. Le echaron la culpa a la bruja. Ellas se acercaban a los bebés en forma de serpientes y para que no lloraran les metían la cola de la serpiente en la boquita, para que no lloraran, lo engañaban con la cola y los bebés se entretenían con eso en la boquita mientras se los chupaban. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada