Este ángel está listo para volar. Quiere vivir en algún edificio del centro de la ciudad de Puebla, en algún nicho de alguna pared del siglo XVIII o XVIII que abundan en la arquitectura novohispana de esta ciudad antigua y arcaica, como la imagen misma del personaje alado. Irá volando ahí y se sentará a contemplar el paso del tiempo en esa cómoda posición que adquirió de origen. Sus lentes oscuros lo caracterizan como un turista, como lo que es, el ángel turista que ha viajado desde el país de los dramitas como todos los ángeles que viajan en el tiempo para comunicar mensajes simples pero determinantes: “parirás a Dios”; Gabriel aparecerá como ejecutor del genocidio de Gomorra; Zoroastro, el primero en hablar con los ángeles, a quienes encontró comprensibles; la visita a María en Nazareth; el mensaje críptico ofrecido a Confucio en la India y la larga conversación que tuvo un ángel con Mahoma en la Meca; así como los tres ángeles que se presentaron ante Abraham y comieron con...