El 13 de septiembre de 1821 la pesadilla llega a su fin. Agustín de Iturbide, del ejército trigarante, y Novella, el virrey usurpador que destituyó a Ruiz de Apodaca y Juan O Donojú, se reúnen en la hacienda de La Patera, cerca de la ciudad de México, para celebrar un armisticio, analizar y aprobar los Tratados de Córdoba, aún no reconocidos. Esta reunión finaliza la Guerra de Independencia; no obstante, los nuevos gobernantes del país poco o nada se diferencian del régimen español derrocado. Iturbide, ante las innovaciones planteadas por el liberalismo, responde con ideas enteramente conservadoras. - Es cierto que los diferentes bandos nos hemos reunido en torno a tres garantías que todos deseamos, pero ¿cuánto durará esta paz, general Iturbide? - Las correas se estiran hasta que se rompen, oficial –responde Iturbide-. ¿Cuánto durará?¿quién puede saberlo? –tras una larga pausa, agrega– Por nuestra cuenta, se trata de defender a la iglesia de las reformas que amenazan hacerle...