sábado, 3 de septiembre de 2022

Ondas gravitacionales, o sea...

 

Capturadas ya las ondas gravitacionales dejó de haber certeza en la siguiente conversión que experimentará la humanidad en carne propia, será la telecomunicación total, cuando sea posible desintegrarnos molecularmente para transmitirnos a la velocidad de la luz, convertidos en electricidad, a galaxias cercanas.




domingo, 28 de agosto de 2022

No sabían nada

 


La maestra Anna María de la escuela PRONIM de San José de los Sapos, municipio de León, Guanajuato, me habla sobre su método de enseñanza para estos niños de perfil étnico, hijos de los jornaleros que llegan desde lejanas tierras de estados del sur mexicanos que cuentan que llegan para sembrar y cultivar infinitos campos. Es agosto de 2012.

Hay que observar a los niños en qué nivel llegan, porque siendo niños de cuatro años, físicamente parecían de dos y niños que tenían doce años parecían de seis; entonces ver y observarlos para poder aplicarles metodología a ellos. Algunos niños que eran de una familia sí tenían estudios, decían: “yo ya voy en segundo de primaria”, ellos iban más aventajados, pero había niños de diez años que no sabían tomar un lápiz, no sabían nada; entonces desde el principio comenzamos con el juego, con el desarrollo personal; por la higiene, la limpieza, hasta lograr hacer grafismos, hasta lograr aprender. Yo fui enseñándoles desde el principio, porque la mayoría no traía nada.


Fragmento testimonial de Anna María Gutiérrez Rangel, maestra de la escuela PRONIM San José de los Sapos, municipio de León, Guanajuato. Agosto, 2012


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sábado, 6 de agosto de 2022

Blumi

 


La melancólica virginidad de las gatitas operadas muy jóvenes. La Blumi también sueña con ese rumor que no proviene de la memoria sino de sus genes, su instinto de sobrevivencia que es cegado por esa cirugía contra natura.


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lunes, 20 de junio de 2022

Mujeres

 

Foto intervenida de mi familia chihuahuense

Estimadas amigas, siempre las he preferido por sobre mis estimados amigos, las he preferido para vivir desde que fui un espíritu libre por la vida, poco después de la adolescencia, y he vivido con ustedes (es decir, mujeres) porque mi forma de ser se acomoda a la forma de ser femenina. Más allá del cliché, me gusta el orden y los hábitos domésticos que ustedes han llegado a dominar culturalmente porque te ofrecen una mejor calidad de vida. Tuve la fortuna también de encontrarme en la vida algunos hombres modernos, de quienes aprendí a ser también un hombre moderno; significa que tiene esas cualidades porque eres consciente de la necesidad humana –ni femenina ni masculina– de sobrevivir porque eres autosuficiente, porque te encargas de tus desechos, limpias de tu desorden; esa experiencia cultural las hace más experimentadas e independientes,  muchachas –que desde luego incluye a todas mis queridas familiares–, la cultura humana no sería la misma sin su presencia, han sido el sostén de esa civilización; me parece verosímil que ustedes hayan sido las primeras agricultoras; las inventoras de los idiomas. Lo pienso de corazón. Pero ninguna de estas ideas quiere decir que sea feminista. O que esté completamente emancipado. Creo que hay que ser mujer para ser feminista. Prefiero pensar que los hombres tuvimos que modernizarnos, pero que por desgracia falta para que eso ocurra a profundidad, cuando alcancemos la convicción de reconocerse a la mujer en la mujer. No como una propiedad del hombre. Los feminicidios son una explicación de este conflicto masculino contemporáneo, hombres incapaces de imaginarse el mundo sin poseer mujeres en propiedad, como ocurrió a lo largo de cincuenta siglos de civilización humana. Es una “pérdida” mal comunicada por los adultos a los jóvenes por la generación precedente, sus padres, que vivieron bajo un modelo de machismo tradicional en donde indudablemente ellos mandaron. O al menos eso creyeron. Pero ese mundo ya no existe. Y ante un completo extravío estos nuevos hombres matan a las jóvenes que en todo caso deberían cortejar. Como sea, amigas, les mando un abrazo fraterno de un hombre que ha aprendido a amarlas y a admirar su agudeza, su inteligencia y su moral mucho más avanzada que la de los elásticos homicidas. En otras palabras, es el hombre quien debe cambiar y modernizarse –por decir una palabra sencilla y clara–, porque las mujeres han cambiado cada minuto de los últimos cien años, y contando. Y ahora falta ese pequeño empujón al hombre, quienes deben buscar independizarse de su esposa-madre que los alimenta y los lava, y ya emancipado que aprenda a alimentarse, a limpiar su basura, a cocinarse sus frijoles. Esa independencia lo hará sentirse cómodo con su género, lo independizará, lo liberará. Y al poco percibirá de otra manera a las mujeres, entenderá que lo único que ellas piden es respeto humano. Y te dejarán seguir con tu vida.


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miércoles, 25 de mayo de 2022

Migrantes

 


No son visibles como los emigrantes internacionales que saltan el muro, no transitan por desiertos en frías madrugadas, no hacen marchas fabulosas bajo la atención del mundo y tampoco cruzan ríos caudalosos; pero también son migrantes; también son pobres. Muy. Tanto, que no pueden dejar a sus numerosas familias en el pueblo ¿a qué? Por eso viajan con ellas enormes distancias para vivir en infinitos campos agrícolas equipados con campamentos para instalarse ahí con su familia toda la temporada de barbecho y cosecha. Estos migrantes tampoco hacen nada en la penumbra, son mexicanos documentados, a veces viajan en autobús, frecuentemente en las bateas de vehículos diversos, depende de la distancia, porque trabajo agrícola existe en todos lados, visité algunos de esos campos en Veracruz, Puebla, Hidalgo, Guanajuato, Zacatecas, Chihuahua y Sonora; van a las pizcas de hortalizas en los infinitos campos de monocultivos propiedad de mexicanos y de gringos. Ajo, sandías, cebollines; café, chile, ejote. Y sus hijitos ahí. Unos migrantes poco glamorosos que casi nadie ve. No cruzan fronteras, no son noticia apetecible a nadie; son los Nadie de Eduardo Galeano

Foto de Mitos sin sustancia

viernes, 13 de mayo de 2022

Choque en el Independencia

 


Hoy hace diez años fue un día de reflexión y mecánica. Reflexionamos en general sobre la vida, la suerte y el destino, que a veces parece ensañarse, pero sobre todo sobre la vida, que insiste en darnos más y más oportunidades para experimentarla. Antier fueron Maru y Tech al Mercado Independencia, en la vuelta en U, previa a la entrada y conforme a la flecha que te autoriza a darla, un joven decidió pasarse el rojo en su gran camioneta y agarró a nuestro Tsuru por la esquina delantera, le dio vueltas como una pirinola sobre la Avenida de las Torres. Daño material mayor, pero de haber pegado un metro atrás frente a la puerta de Teresa en este momento estaría escribiendo del hospital o del panteón, pues los 60 kph que acepta el chofer no son creíbles frente a los daños causados. Pero las muchachas bien, que es lo único verdaderamente importante en todo este sainete. Llegó el jefe del chofer, creo que la mamá y "yo no fui, fue teté"; el peritaje de los peritos es una mala broma y cuál Damocles, deciden desconocer la versión de testigos y se circunscriben a la voz de los implicados. Una mala jugada el tal peritaje, pues un empleado de Purina, que estaba de frente al semáforo, vio perfectamente cómo se pasó el alto la camioneta, pero no sirvió de nada. Mi argumento fue sencillo: nosotros ya no tenemos coche, su camioneta apenas sufrió daños, ahora van al corralón y van a estar ahí quién sabe cuánto; no me importa, pues como digo, ya no tenemos coche, pero ustedes tampoco tendrán su camioneta. Piénsenlo de aquí al Sector 3 y actúen en consecuencia.

Lo pensaron. En el sector 3, ya con abogado, quisieron negociar. Yo valoré el golpe en 10 mil pesos (tú sabes que no soy herrero, pero le fallé por 150 pesos) y les pedía la mitad de eso. Tras ¡ocho horas! de espera a los agentes (es increíble, cómo puedes esperar ocho horas a unos agentes afuera de un edificio vacío. Fueron a su casa, comieron, se bañaron, se echaron un polvo, una siesta y luego decidieron ir a trabajar: "les pedimos disculpas, somos dos peritos para media ciudad" (pero tampoco hacen un gran esfuerzo ni mucho menos), sentados en la banqueta, cansados, hambrientos y estresados, terminé aceptando tres mil pesos de pago por daños, menos mil del "arrastre" y multa por licencia vencida; salimos de ahí (es un decir, porque nunca entramos al sector 3, te atienden en la banqueta, no hay secretarias, está cerrado y vacío) con la sensación de haber perdido algo. Esa misma noche volvimos a constatarlo: habíamos perdido nuestro coche.

Pero estamos bien, nos hemos reído de nosotros mismos hasta la histeria. Y hemos reflexionado sobre todo ello. La vida sigue dándonos la oportunidad, aunque el destino insiste en ponernos a prueba. Le contaba Malú a su prima el accidente por messenger, la prima de Cuernavaca le respondió: "eso no es nada, prima, el lunes nos secuestraron a mi esposo y a mí, nos llevaron a un lugar donde había otro secuestrado. A las dos horas oímos un alboroto. Era la policía que había localizado el lugar por el chip del vehículo del otro secuestrado. Al entrar nos descubrieron y nos liberaron. Tuvimos mucha suerte". De eso ni duda cabe.

13 de mayo de 2012

Foto revista Malinali

 

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sábado, 30 de abril de 2022

De niñas y de niños

 


Un 30 de abril de 1995, aproximadamente, le di un libro de regalo a Luz por el “Día del niño”; lo recibió, desde luego, pero me preguntó con ambición: ¿cuándo es el día de la niña? ¡Es hoy, también!, le respondí, al tiempo que reconocía que algo fallaba en la denominación de esta antigua celebración. A partir de entonces, tanto en familia como en la estación de radio, incorporé el “Día del niño y de la niña”, que al unísono también implementaron otros padres y funcionarios del gobierno que tuvieron, quizás, una experiencia similar, pues por entonces el lenguaje incluyente definitivamente no era algo de nuestro mundo. De modo que son las generaciones las que empujan esos cambios, y a veces, como en este caso, desde muy temprana edad.

Hace tiempo dejaron de ser niñas –bueno, Luz ha dejado de ser oficialmente “joven”, tengo entendido–, pero para nosotros ustedes serán por siempre nuestras niñas. Las niñas de nuestros ojos, de nuestras entrañas y de nuestras vidas. ¡Felicidades, mis niñas!


Foto de Eugenia Monroy

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