La historia de los Bonilla, como músicos, se remonta a finales del siglo XIX, en Huitzilan, Puebla, cuando Juan Bonilla era un jovencito que vivía en ese paraíso salvaje de la misma forma que el resto de sus congéneres: encerrados detrás de centenares de montañas selváticas, sin caminos, sin electricidad, sin ningún contacto con el mundo moderno que todos sabían que se hallaba al otro lado de la sierra. Tal vez debido a la soledad o simplemente a sus dones naturales, la música siempre estuvo en su vida, pues no faltó el familiar que le enseñara a tocar un poco la guitarra y otro poco el violín, así que fue músico desde pequeño. A principios del siglo XX un hecho marcó su destino en el arte musical. A los dieciséis años, un violento brote de viruela que azotó a Huitzilan lo dejó ciego. Con enormes esfuerzos, Juan Bonilla se convirtió en músico de tiempo completo, y lo hizo tan bien, que en muy pocos años era el músico de mayor prestigio en toda esta zona de la Sierra Norte de Puebla. ...