Desde que llegué a Puebla escuché hablar del Capitán Fantasma, un mito local sobre un personaje que no solo existió, sino que algunas personas relativamente jóvenes conocieron, pues se trata de una historia de los años sesenta. Una de ellas es Flor Coca Santillana, una de mis fuentes primordiales de la poblanidad, a quien muchos años después, buscando recopilar un libro sobre leyendas de esta antigua ciudad, aproveché para entrevistar y sonsacarle su muy particular versión del Capitán. Aquí está el resultado. Mi abuela tenía una casa de vecindad donde había varios departamentos. Esta casa se la sacó mi abuelo, bueno, se la compró porque mi abuelo se sacó la lotería, debe haber sido a principios de los años cuarenta. Don Ernesto se sacó la lotería, 25 mil pesos, y le compró esa casa de vecindad a doña Mary, que estaba muy deteriorada. Pero después, de eso vivió doña Mary, que era maestra alfabetizadora. Se quedó con la casa de departamentos y de eso vivió y sacó adelante a...