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Mostrando las entradas etiquetadas como Rancho Viejo

Zonas de refugio

Joan Armell Benavent, misionero en Rancho Viejo, municipio de Tlacoachistlahuaca, Guerrero, dirige la Misión Católica de Rancho Viejo, que pertenece a una misionera española de nombre Ekumene. Sus manos, con los dedos juntos, definen un punto específico de la mesa. Estamos en el comedor del albergue y Joan Arment trata de explicar lo que entiende como zona de refugio, más para sí mismo que para mí. “Empecemos por distinguir esto como una zona de refugio. Ellos (los mixtecos guerrerenses) han venido huyendo para no contaminarse con otras culturas y preservar la suya. Empezando por ahí ellos se han cerrado mucho, no quieren que desde afuera vengan a decirles qué tienen que hacer y cómo lo tienen que hacer. Entonces, la gente de montaña es cerrada, como en todas partes del mundo, pero aquí un poquito más. Los amuzgos están más abiertos porque replegaron a la otra civilización, al blanco, a ciertas costumbres, y han evolucionado mucho más, limpios, etcétera, se les ve más educados. Sin e...

Mujeres en venta

Entre los mixtecos de Rancho Viejo, Gro., es común que los litigios se resuelvan con el pago de una cuota de dinero. Sean lesiones físicas o morales, la gente paga y lo arregla en un convenio presuntamente tradicional. Así ocurre también con las jóvenes, a veces niñas, que son intercambiadas entre padres y yernos por una suma especulativa que siempre rebasa los quince mil pesos y que llega a tasarse en sesenta mil, la famosa dote, que se ha convertido en una tradición de venta infantil, operada por sus propios padres. Esto ha golpeado hace décadas la situación de los jóvenes, de los novios de Rancho Viejo, que no pueden tener relaciones normales de muchacho a muchacha, pues los intereses que implican provocan una vigilancia extraordinaria, un atropello a la libertad individual y un acto de represión sexual para los jóvenes que, al casarse por fin, al comprar una buena esposa, actúan igual con sus propias hijas. Joan Armell Benavent, misionero en Rancho Viejo, municipio de Tlacoachis...

Albergue en la montaña de Guerrero

Leí en El País hace unos días sobre el asesinato de un sacerdote español en Brasil que me hizo recordar a Joan Armell Benavent, misionero en Rancho Viejo, municipio de Tlacoachistlahuaca, Guerrero, en lo profundo de la Montaña, a quien visité con motivo de una página de Internet municipal que realizamos para la Sedesol del gobierno federal en febrero de 1987. En Brasil, Ramiro Ludeño y Amigo, de 64 años, se dedicaba desde hace 34 años a sacar los niños de la calle en Pernambuco de Recife, en el norte brasileño. Todos lo querían, no se explican las razones que pudiera tener un adolescente de 15 años para asesinarlo. Joan también se dedica al trabajo social con niños y adolescentes en ese pueblo mixteco de la sierra guerrerense, en una de las regiones más pobres de México. Tiene un albergue llamado Santa María la Magnífica. La entrevista la tuvimos en el comedor del albergue, después de cruzar tres habitaciones-pasillo en la que había literas para una buena cantidad de gente, quizás ve...