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Guty


La noche de un día como hoy, 5 de abril, sólo que de 1932, después de su presentación, Guty Cárdenas siguió bebiendo alcohol; su ayudante sabía que era inevitable impedir que saliera al bar esa noche, lo conminó entonces a que dejara el arma de juguete, de gran realismo, que le había regalado un aficionado durante la función.

- Deja la pistola, Guty, no vayas a tener un accidente con ella, parece de verdad –le dijo tímidamente.

Guty se miró en el espejo; tenía un cigarrillo en la boca, sonreía y en verdad se veía muy bien. Se fajó el arma y se dispuso a cruzar las calles que lo separaban del elegante Salón Bach, en la avenida Madero de la ciudad de México.
Ahí llegó una dama con un hermoso vestido rojo, acompañada de dos hombres. Guty Cárdenas perdió la cabeza, molestó a los sujetos, discutió, sacó el arma, creando una gran confusión. Segundos después fue alcanzado por dos balas de una pistola verdadera.

- Ha matado usted a Guty Cárdenas, seño –gritó uno de los meseros.

Augusto Cárdenas Pinelo tenía veintisiete años de edad, había nacido en Mérida y era una de las promesas más florecientes de la farándula mexicana. Ocho décadas después lo seguimos lamentando.



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