Ir al contenido principal

Guajotitlán


- ¡Don Pavón, don Pavón…!
- Calma, Guajillo, aquí estoy. No me he ido ni me iré a ningún lado. Pero dime, ¿por qué vienes tan agitado, Guajillo?
- Don Pavón ¿es cierto que en diciembre nos van a dar cuello a todos los guajolotes?
- Bueno, bueno, dicho así suena tremendista, Guajillo. Digamos que hacemos valer una tradición.
- Pues sí, pero ¿es cierto que la tradición ésa consiste en sacrificar millones de guajolotes en hornos crematorios?
- Bueno, sí, pero…
- O sea que nos va a llevar el tren…
- En tren o en camiones repartidores, de algún modo los guajolotes van a parar a las tiendas y los supermercados, donde los humanos nos compran porque somos especiales para ellos.
- Ay, sí, muy especiales. ¿Qué tiene de especial que lo doren a uno como a Guajuana de Arco?
- Son las tradiciones, Guajillo, que ni tú ni yo vamos a cambiar.
- Así que de plano usted se raja.
- ¿Me rajo? ¿a qué es a lo que me rajo, Guajillo?
- Pues a rebelarse contra la injusticia, don Pavón. A poner un “hasta aquí” a esa tonta tradición de sacrificar a millones de seres en hornos crematorios.
- Es inútil luchar contra eso, Guajillo.
- Lo único inútil es no hacer nada, don Pavón. Yo no me voy a quedar tan campante esperando a ver a qué horas vienen por mí ¿eh?, nomás eso le digo.
- Pues haz lo que tú quieras, muchacho. Sólo cuídate de no cometer locuras que comprometan a los demás. ¿qué es lo que piensas hacer?
- Mire, sinceramente ahorita no sé, me acabo de enterar, pero voy a trabajar en eso, don Pavón. ¿Cuento con su apoyo o qué?
- En lo que pueda serte útil, Guajillo, sólo cuídate, hijo mío y no hagas burradas.
- Ya verá… ya verá…

Comentarios

Entradas populares de este blog

El Tentzo

El taller de la FEEP de Tzicatlacoyan, con financiamiento de la ONG española Ayuda en Acción, concluyó su escultura de papel maché con la representación del Tentzo, figura mítica de origen prehispánica situada en la parte alta del kiosco de la plaza principal de la comunidad de San Juan Tzicatlacoyan, Puebla. De acuerdo con la investigadora Antonella Fogetti ( Tenzonhuehue: El simbolismo del cuerpo y la naturaleza ), El Tentzo es una entidad “mitad dios y mitad no”, deidad antigua intrínsecamente buena, dadora de dones, que de acuerdo a la tradición tiene la facultad de asumir diferentes apariencias: catrín, charro, viejo barbón, anciana, mujer hermosa o animales diversos, que también podría ser interpretado como el famoso nahual o entidad similar. Hoy todos niegan venerar al Tentzo, pero las ofrendas periódicamente depositadas en su honor refieren todo lo contrario. Es una suerte de deidad negada pero viva, vigente. El Tentzo, cuyo nombre ostenta una montaña y la propia cordi...

Tratado de Bucareli

Tras haber cumplido tres años de gobierno, el 31 de agosto de 1923 el gobierno de Álvaro Obregón consigue reanudar las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, de vital importancia para su gobierno, pero con una condición: la firma de un tratado que el senado mexicano había rechazado en primera instancia, pero que las presiones del gobierno y el asesinato del senador Fidel Jurado obligan a dar un viraje y aceleraron su aceptación. Durante años busqué el texto completo de este tratado que en la universidad nos había sido contado de manera inexacta. Ignoro las razones que suscitaron esa versión, que entre muchas escandalosas cláusulas reasaltaba una en la que se prohibía a México la producción de motores de combustión interna que prácticamente paralizaban el principal avance tecnológico de las primeras décadas del siglo XX. Como era de esperarse, neceé durante varios años y hasta pulí mi argumentación pues era un elemento clave a mi parecer para explicar el enanismo tecnológico de...

Resortes ocultos

Cuando estudiaba en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), en los años ochenta, Octavio Paz se atrevió a emitir unos juicios críticos sobre los antropólogos, la escuela en su conjunto reaccionó con indignación, incapaz de meditar en las palabras del escritor. Lo llenamos de vituperios y lo menos que le dijimos fue que era un aliado de Televisa, vocero de la derecha y cosas por el estilo. Muy pocos o ninguno leyó críticamente sus argumentos, por desgracia. Recuerdo que, entre lo más hiriente, Paz decía que la escuela se había convertido en una pasarela de modas de una clase media hippiosa y que todo se discutía ahí, menos la antropología mexicana. Yo terminaba entonces la carrera y buscaba afanosamente quién me dirigiera la tesis de, por cierto, antropología mexicana. No encontré ningún maestro interesado, ni ahí ni el Ciesas, donde por supuesto había algunos estudiosos del tema, pero que no tenían tiempo para un estudiante de licenciatura. Me dediqué entonces a ver a nu...