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Cantando se alegre


Un día como hoy de 1957 fue sepultado un hombre cuya prolongada vida atestiguó muchos de los eventos más importantes de nuestra historia. Don Quirino Mendoza, nacido en Zapotitlán, Estado de México en 1857, dedicado al arte y a la contemplación, entre sus muchas obras se cuenta un tema multinterpretado por los mexicanos hasta en los estadios de futbol: Cielito Lindo.

Quirino Mendoza fue habitante mexicano del primer juarismo, el imperio de Maximiliano, el segundo juarismo, el largo porfirismo; fue testigo y actor de la Revolución de don Pancho Madero; las múltiples traiciones revolucionarias; las muertes históricas y la costosa pacificación; vio como se hizo la Primera Guerra Mundial; fue adulto en la Cristiada, en la consolidación del Estado revolucionario; el maximato de Calles, la llegada de Cárdenas, la expropiación, la reforma agraria. Vivió la Segunda Guerra Mundial. Y todavía don Quirino Mendoza estuvo siete años bajo el régimen institucional del PRI, encabezado ahora por licenciados. Un siglo, que no es cualquier siglo. Don Quirino, modesto, nos dejó una obra imborrable que seguimos cantando hasta el día de hoy y que incluso ha sido tomado como himno mexicano en los partidos de futbol internacionales: “Ay, ay, ay, ay, canta y no llores…”

Honor a quien honor merece.


Comentarios

  1. De Macedonio Alcalá a Polo Noyola:
    Cuando Juárez y Maximiliano era muy niño, no recuerdo nada. Viví el Porfirismo pero no anduve con Madero; con Calles y Cárdenas andaba yo viajando; no estuve en ninguna guerra mundial, y cuando fundaron el PRI era muy viejito. Yo no atestigué nada.

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  2. Don Quirino: usted vivió cien años, ya descanse. Mire, hasta confundió su nombre con el de otro ilustre músico de su época. Nomás le faltó decir que hay quien dice que Cielito Lindo es una canción española, que porque aquí no hay una Sierra Morena y allá sí. Disfrute su homenaje, descanse en paz.

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