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Chava el chiva


Esta no es una mañanita común y corriente; no es cualquier mañanita; no es ni muy rica, ni muy pobre. Se trata de mi amigo Nacho... Un pobre gato viudo que se curaba de sus enfermedades con los pulques de Apan... ¡humm! Lo hubieran conocido ustedes, yo lo conocí en el bautizo de Cheto. ¿Cómo que cuál Cheto? El pariente del pobre-Tom, al que vimos en aquella tertulia en la que hubo dos horas de balazos; sí, hombre, en la que el pobre-Tom perdió la decencia con aquella interesada.

No, definitivamente no es cualquier mañanita, porque un día frío como hoy de 1920, salió el sol en mi viejo Tepito, en plena capirucha. Nació un bebé que no lloró, antes bien, llenó de albures a los doctores. ¿Qué es esto? gritaron al unísono. Que ha nacido Chava. ¿Qué cuál Chava? Chava Flores, hombre, quién más... el fanático de las chivas del Guadalajara que era amigo del hermano de un señor, que no vino a la fiesta.


Chava Flores, que nació este día de 1919 para ser el mejor trovador y cronista de los mexicanos.



Comentarios

  1. Mi escaso acceso a la red me ha impedido comentar todo lo que quisiera. Te quería felicitar por el cambio de piel del blog (ya ves que el rosa y yo no nos llevamos). Ya entrados en gastos, te agradezco darme la idea de llegar a la casa y ponerme a oir a Chava Flores. Besos.

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