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El milonguero


Este día de 1989 muere el cantante y poeta uruguayo Alfredo Zitarrosa, una flor extraña en el variopinto mundo de los llamados folcloristas. Zitarrosa confesó haberse dedicado a la música por que era un mal poeta, pero sus seguidores a lo largo de tres décadas constatamos que era buen músico y también buen poeta.

Las palabras en sus canciones eran encadenadas por el suave ritmo de la milonga pero sobre todo por una sensibilidad social que sólo Zitarrosa supo traducir. Era un poeta de muchas palabras, todas ellas importantes, que encontraban la manera de desentrañar el conflictivo mundo de los seres humanos.

Hay amor, pero en el amor hay pena, y en la pena hay una explicación, y en la explicación está la vergüenza, y en la vergüenza hay inocencia, en la inocencia frescura, en la frescura niñez, en la niñez cuna y en la cuna esperanza. Es decir... sólo había un Alfredo Zitarrosa.


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