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No beberás


Este día del año 1920 en Estados Unidos se comete un gran error: se decreta la Ley Seca. El presidente Thomas Wilson, que venía gobernando desde 1916, había sobrellevado una guerra mundial y era el hombre importante en la creación de la Sociedad de Naciones en 1918, tenía la firme convicción de que “todo era posible” si se hablaba del pueblo “americano”. Por eso, a partir de hoy, decretó: “No beberás...”

El resultado, ya lo sabemos, fue el inicio de una larga década en donde gobernaron los Estados Unidos las mafias que traficaban el alcohol clandestinamente y que con sus ganancias compraron gobiernos, policías y jueces; ciudades enteras de la unión americana, como la triste y convulsionada Chicago de Al Capone.

Muy tarde, muchos muertos después, luego de miles de huérfanos y viudas, de familias hechas pedazos, el gobierno se dio cuenta de que había tomado una mala decisión aquel 16 de enero de 1920, Wilson era un mojigato y uno de los grandes valores de la sociedad estadounidense era la libertad, incluida la de ponerse hasta atrás a punta de jaiboles.

¿Cuánto tiempo tardarán los gobiernos del mundo en reconocer la similitud de esta experiencia con el problema de las drogas que vivimos hoy?


Ilustrac¡ón: detalle de Los bebedores de Daumier.


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