Ir al contenido principal

El hastío es pavorreal


Raúl se distancia del radio. No quiere seguir teniendo fajes malos con Rommy y está ofendido con el interés de Alma por Guillermo. Por otro lado, Andrea Valerdi, que se ha mostrado insospechadamente accesible, puede tener sentido como relación para Raúl. Esta misma semana se acuestan en un motel.

Alma y Guillermo viven su propia batalla. La ha llevado a cafés y han hablado de sus posibilidades. Raúl es optimista, pero Alma duda mucho de si Guillermo realmente le interesa y se muestra poco receptiva. La noticia del “acostón” de Raúl con Andrea, cuando acaba de creerlo, la destroza.

Don Manuel convalece y verá sucesivamente a Vicky, a Servando y a su propio hijo. Los chismes corren y don Manuel, “aún en su estado”, tendrá que limar asperezas entre el ingeniero y el del sindicato, que ha estado invitando a Manuel chico a realizar negocios turbios con la música. Concretamente, que payolee con una empresa musical de Monterrey.

Fade in “María Félix es la primera mujer moderna que alcanzó el estatus de diosa. Su voluntad fue el suceso. Una sola mirada movía infinidad de voluntades. Una diva, pues. Su grandeza se mantuvo en la pantalla por treinta años, luego fue una especie de embajadora mexicana en el extranjero. María, la Doña, cuyo ego desproporcionado le permitió darse el lujo de grabar este disco ridículo en los años noventa. Como puede escucharse, la anciana María berrea en trece números para demostrar que ella era capaz de todo, que estaba más allá de la fragilidad humana, al grado de la ceguera. Basta, Operador, por favor, pasemos a otra cosa…” Fade out



Comentarios

Entradas populares de este blog

El Tentzo

El taller de la FEEP de Tzicatlacoyan, con financiamiento de la ONG española Ayuda en Acción, concluyó su escultura de papel maché con la representación del Tentzo, figura mítica de origen prehispánica situada en la parte alta del kiosco de la plaza principal de la comunidad de San Juan Tzicatlacoyan, Puebla. De acuerdo con la investigadora Antonella Fogetti ( Tenzonhuehue: El simbolismo del cuerpo y la naturaleza ), El Tentzo es una entidad “mitad dios y mitad no”, deidad antigua intrínsecamente buena, dadora de dones, que de acuerdo a la tradición tiene la facultad de asumir diferentes apariencias: catrín, charro, viejo barbón, anciana, mujer hermosa o animales diversos, que también podría ser interpretado como el famoso nahual o entidad similar. Hoy todos niegan venerar al Tentzo, pero las ofrendas periódicamente depositadas en su honor refieren todo lo contrario. Es una suerte de deidad negada pero viva, vigente. El Tentzo, cuyo nombre ostenta una montaña y la propia cordi...

Tratado de Bucareli

Tras haber cumplido tres años de gobierno, el 31 de agosto de 1923 el gobierno de Álvaro Obregón consigue reanudar las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, de vital importancia para su gobierno, pero con una condición: la firma de un tratado que el senado mexicano había rechazado en primera instancia, pero que las presiones del gobierno y el asesinato del senador Fidel Jurado obligan a dar un viraje y aceleraron su aceptación. Durante años busqué el texto completo de este tratado que en la universidad nos había sido contado de manera inexacta. Ignoro las razones que suscitaron esa versión, que entre muchas escandalosas cláusulas reasaltaba una en la que se prohibía a México la producción de motores de combustión interna que prácticamente paralizaban el principal avance tecnológico de las primeras décadas del siglo XX. Como era de esperarse, neceé durante varios años y hasta pulí mi argumentación pues era un elemento clave a mi parecer para explicar el enanismo tecnológico de...

Resortes ocultos

Cuando estudiaba en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), en los años ochenta, Octavio Paz se atrevió a emitir unos juicios críticos sobre los antropólogos, la escuela en su conjunto reaccionó con indignación, incapaz de meditar en las palabras del escritor. Lo llenamos de vituperios y lo menos que le dijimos fue que era un aliado de Televisa, vocero de la derecha y cosas por el estilo. Muy pocos o ninguno leyó críticamente sus argumentos, por desgracia. Recuerdo que, entre lo más hiriente, Paz decía que la escuela se había convertido en una pasarela de modas de una clase media hippiosa y que todo se discutía ahí, menos la antropología mexicana. Yo terminaba entonces la carrera y buscaba afanosamente quién me dirigiera la tesis de, por cierto, antropología mexicana. No encontré ningún maestro interesado, ni ahí ni el Ciesas, donde por supuesto había algunos estudiosos del tema, pero que no tenían tiempo para un estudiante de licenciatura. Me dediqué entonces a ver a nu...