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Ni cachaba ni chutaba


El 6 de mayo de 1893 muere el expresidente mexicano Manuel del Refugio Martínez González Flores, mejor conocido como Manuel González, quien le cuidó la presidencia a su compadre Porfirio Díaz entre 1880 y 1884 y que dejó el poder con una estela de escándalos sexuales y de corrupción que lo siguieron como una sombra los nueve años siguientes que sobrevivió.

Nunca fue muy claro en sus propósitos políticos. Primero fue santannista y luchó contra Comonfort, después se sumó a los conservadores del Plan de Ayutla contra Santa Anna; en la intervención francesa se unió a los liberales juaristas, que fue cuando conoció a Porfirio Díaz, que lo llevaría a ocupar los principales puestos militares y políticos.

Manuel González no sería muy buen administrador, pero fue un valiente y temerario militar que luchó por medio siglo las incontables guerras de la patria, lo que a la postre le costó un par de extremidades. En el Sitio de Puebla de 1867 perdió un brazo; posteriormente, en la Batalla de Tecoac de 1876, una pierna.

En esta fotografía falsa, trucada por el perverso photoshop, podemos apreciar el vertical equilibrio de don Manuel, en los momentos previos, afortunadamente no registrados, de su famosa expresión: “ahhh…”



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