Ir al contenido principal

Emborrachar al corazón


Una de las voces más representativas de mi infancia es la de Emilio Tuero, cantante sempiterno cuyo apodo inolvidable me hacía pensar en un extraño turco de espada muy afilada y un turbante cuajado de brillantes: el Barítono de Argel. Poco a poco fui descubriendo que barítono no tenía nada que ver con cuchillos y espadas, así como que Argel era un país africano bastante lejos de Turquía.

Esa prolongada confusión no quitó que escucháramos hasta el cansancio boleros y tangos con el Barítono de Argel, que mi papá seleccionaba en aquellas tardes de asombro y adecuado silencio pueblerino. La anécdota de cuando mi papá vio a Emilio Tuero en una presentación en Torreón, Coahuila la escuchamos varias veces. El punto culminante era cuando, luego de un desagradable desaire del divo a una joven dama que se contaba entre sus fan, hubo un conato de linchamiento de los ofendidos galanes que también suspiraban con su voz pero no estaban dispuestos a permitir que se ofendiera a sus doncellas. Nada ocurrió, pero mi papá disfrutaba mucho de su anécdota.

Mucho tiempo después la vida siguió revelándome más imprecisiones a propósito de Emilio Tuero: al parecer no era barítono, sino cruner; por supuesto no era de Argel, sino de Argentina, y tampoco era tan desconocido para mí, pues se trataba de ese actor deslavado de ojos soñadores que aparecía de hijo de Joaquín Pardavé y Sara García en incontables melodramas del cine mexicano, que había visto en matinés sin identificarlo.

El 22 de julio de 1971 muere el famoso Barítono de Argel, queriendo emborrachar al corazón para pagar un loco amor que más que amor era un sufrir… Fue el gran galán de los años cuarenta.



Comentarios

Entradas populares de este blog

El Tentzo

El taller de la FEEP de Tzicatlacoyan, con financiamiento de la ONG española Ayuda en Acción, concluyó su escultura de papel maché con la representación del Tentzo, figura mítica de origen prehispánica situada en la parte alta del kiosco de la plaza principal de la comunidad de San Juan Tzicatlacoyan, Puebla. De acuerdo con la investigadora Antonella Fogetti ( Tenzonhuehue: El simbolismo del cuerpo y la naturaleza ), El Tentzo es una entidad “mitad dios y mitad no”, deidad antigua intrínsecamente buena, dadora de dones, que de acuerdo a la tradición tiene la facultad de asumir diferentes apariencias: catrín, charro, viejo barbón, anciana, mujer hermosa o animales diversos, que también podría ser interpretado como el famoso nahual o entidad similar. Hoy todos niegan venerar al Tentzo, pero las ofrendas periódicamente depositadas en su honor refieren todo lo contrario. Es una suerte de deidad negada pero viva, vigente. El Tentzo, cuyo nombre ostenta una montaña y la propia cordi...

Pequeño gran Kafka

Aún cuando hay versiones de que nació en Tacubaya, las evidencias muestran que el 3 de julio de 1883 nace en Praga, República Checa, un pequeño y atormentado ser que llegaría a convertirse en unos de los símbolos del siglo XX: Franz Kafka, autor de La Metamorfosis y El Proceso. Lo de Tacubaya se utiliza como prueba palpable de que vivimos en un país kafkiano en el que buena parte del año nos sentimos cucarachas, de los interminables trámites y vericuetos que hay que seguir casi para cualquier cosa, país se ventanillas y apapachos sexenales. Después, la indiferencia y el miedo, la insatisfacción y la alienación; la desesperación y el absurdo; millones de seres movidos por la angustia de ver pasar el tiempo con las mismas promesas, los mismos juegos de palabras, las mismas caras de siempre. De ahí la pertinencia de nuestro kafkanismo. Durante cien años las inteligencias más destacadas han tratado de encontrarle sentido a las palabras de Franz Kafka con resultados por demás contrastantes,...

Tratado de Bucareli

Tras haber cumplido tres años de gobierno, el 31 de agosto de 1923 el gobierno de Álvaro Obregón consigue reanudar las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, de vital importancia para su gobierno, pero con una condición: la firma de un tratado que el senado mexicano había rechazado en primera instancia, pero que las presiones del gobierno y el asesinato del senador Fidel Jurado obligan a dar un viraje y aceleraron su aceptación. Durante años busqué el texto completo de este tratado que en la universidad nos había sido contado de manera inexacta. Ignoro las razones que suscitaron esa versión, que entre muchas escandalosas cláusulas reasaltaba una en la que se prohibía a México la producción de motores de combustión interna que prácticamente paralizaban el principal avance tecnológico de las primeras décadas del siglo XX. Como era de esperarse, neceé durante varios años y hasta pulí mi argumentación pues era un elemento clave a mi parecer para explicar el enanismo tecnológico de...