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Parece un espejo


Cuando íbamos llegando a Pénjamo en el autobús resonaban en mi cabeza las notas de aquella famosa canción de Rubén Méndez “ya vamos llegando a Pénjamo….”; por más que buscaba cúpulas visibles casi desde la salida de la hacienda de Corralejo no vi ni una; en cambio, un olor a crianza de puercos inundaba el ambiente; en pleno mediodía se oscurecía por la cantidad de moscas que se pegaban en la parte exterior de los vidrios del autobús. En mis quince años de vida nunca había visto algo así. Sobre todo tanta discordancia entre el arte y la realidad.

Mientras, sin embargo, entonaba mentalmente algunos versos de la canción: “de Corralejo, parece un espejo, mi lindo Pénjamooo….”, pero no le dije nada a mi primo Hugo, pues él era guanajuatense.

Viene a cuento porque el autor de aquella fantasiosa canción popular, Rubén Méndez del Castillo, nació el primero de octubre de 1911 precisamente en Pénjamo, Guanajuato, de origen previsiblemente pobre como la mayoría de sus coterráneos de la época.

La composición dedicada a su pueblo, Pénjamo, le dio fama duradera, pero no fue la única. También es el autor de Cartas a Eufemia que disfrutamos con Pedro Infante en alguna película; de Nochecitas Mexicanas y de un éxito internacional que, aunque efímero, le dio más fama y sobre todo dinero: Zacazonapan.

Las autoridades de Pénjamo pusieron Rubén Méndez a una de sus calles. No estaba en el Olimpo de los compositores, pero quedó en el altar de los grandes éxitos de la música popular. Es importante evitar confundirlo con su homónimo jaliciense Rubén Fuente Gassón, autor de clásicos del mariachi como La Negra, La culebra y Las alazanas, así como de otras célebres composiciones como La Bikina, Que bonita es mi tierra y la histórica pieza también pedroinfantesca Cien años.



Comentarios

  1. Vamos, Anónimo, un poco de humor. Mi pueblito también era horrible pero, como Pénjamo, ha mejorado mucho, pero, a diferencia de Pénjamo, no tiene canción. Ánimo.

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  2. El autor de la música fue Ruben Fuentes y el autor de la Letra Rubén Méndez del Castillo.

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