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El Houdini novohispano


En 1827 muere Fray Servando Teresa de Mier, pionero de los curas independentistas mexicanos de gran notoriedad por su atrevimiento y sus ideas precursoras que ayudaron a sustentar los ideales de la independencia. Mier, que podría ser considerado una suerte de Houdini novohispoano, pues escapó de la prisión innumerables veces, alcanzó la celebridad el 12 de diciembre de 1794 cuando, frente al virrey y el arzobispo de la Nueva España, pronunció un incendiario discurso que despojaba a España de su principal justificación en la conquista de México, la evangelización, toda vez que…

“la virgencita de Guadalupe había llegando dendenantes a México por lo que los españoles carecían de argumento religioso para seguir manteniendo la colonia...” o algo así, pero refiriéndose específicamente a la Tonantzin (la cita no es textual).

Su famoso discurso guadalupano le valió cárcel, excomunión y exilio, y anduvo los siguientes veinte años del tingo al tango en toda clase de aventuras; entraba y escapaba de las cárceles, lo que acabó por definir su intención de lucha por la independencia de México, al grado que acompañó a Francisco Javier Mina en su viaje a América.

Fray Servando Teresa de Mier tuvo tiempo de ver coronada su labor liberadora, pues murió el 3 de diciembre de 1827. Fue sepultado, pero aún de su tumba pudo escapar, ya que en 1861 sus restos fueron exhumados y momificados para ser exhibidos y, por lo visto, rematados al mejor postor. Su destino es todavía materia de especulación. Hay quien afirma que actualmente es senador de la república, o bien, que gobierna un estado mexicano. En una versión más verosímil, se dice que sus restos terminaron en Cholula, Puebla.


* Detalle del retrato del pintor Benjamín Orozco








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