Ir al contenido principal

México y la telecomunicación


Los mexicanos hemos discutido desde la Independencia de España las ventajas y desventajas que tiene nuestra vecindad con los Estados Unidos. Las opiniones son variadas. En el aspecto de la comunicación y por lo tanto de la tecnología este intercambio de opiniones cobra relevancia. Esta vecindad, obligada por la geografía, ha tenido consecuencias negativas y positivas en la vida de los mexicanos. Por un lado, el desarrollo tecnológico yanqui inhibió nuestras posibilidades inventoras; por otro lado,
esa vecindad nos permitió acceder casi de forma inmediata a lo más avanzado de la tecnología mundial de telecomunicaciones.

En 1849 llega a México el telégrafo electromagnético, seis años y meses después de la primera conferencia mundial entre Washington y Baltimore y cinco años antes que en Francia.

En 1878, dos años después de que Alejandro Graham Bell hiciera la demostración de su teléfono en la Feria del Centenario, en Filadelfia, llega a México la telefonía.

Hacia 1902, aún en proceso de experimentación la radiotelegrafía, llegan a México los primeros aparatos de origen inglés, que funcionaron en Campeche y Veracruz junto a los cables submarinos introducidos por la misma época.
En 1914 se instalan las primeras estaciones radiotelegráficas en Santa Rosalía, Baja California, para comunicarse con Cabo de Haro, Sonora.

En 1921, Fernando G. Proal, a bordo de su avión "Farman" inicia la era de la radiotelefonía ("voz que volaba", sin cables), comunicándose con una estación en Balbuena y otra de Pachuca. Y en esas fechas, también, en septiembre para ser exactos, Constantino de Tárnava inicia la radiodifusión en su nativa Monterrey, que alcanzaría momentos estelares unos años después con científicos de talla mundial como José de la Herrán y Guillermo González Camarena o radiodifusoras como XEX y la XEW, aportando recursos suficientes para darle larga vida a la veleidosa hija de la radio: la televisión.

En 1933 se incorpora al sistema telegráfico el teletipo, que fue el antecedente del télex y la más antigua forma de imaginar el Messenger.

En 1965 México se integra al aún selecto conjunto de países usuarios del famoso satélite "Pájaro Madrugador", iniciándose en el insondable concurso de la comunicación moderna. Una década antes, bajo los auspicios del ingeniero Walter Cross Buchannan, Secretario de Comunicaciones, se construyeron aquí cohetes (o cuetes, si se quiere) que fueron lanzados de llanos guanajuatenses. Sólo subieron unos kilómetros sobre el suelo, pero el simple hecho de las pruebas demuestra el interés y las aspiraciones que se tenían en México sobre investigación tecnológica, hace relativamente poco, que sin complejos se atrevía a hacer experimentos "exclusivos" de los países desarrollados. Por desgracia, nunca más lo volvimos a intentar y nuestro sueño de tener una NASA en NEZA se ha tenido que posponer hasta ahora, cuando se hacen planes para la creación de una agencia aeronáutica mexicana.

Hace tres décadas fue instalado en el espacio el sistema de satélites "Morelos", de propiedad mexicana aunque de tecnología estadounidense, operación en la que participó incluso un astronauta mexicano, Rodolfo Neri Vela, que integra un paquete inmenso de servicios que nos enlazan prácticamente, y de múltiples formas, con el mundo entero. Su servicio fue relevado por el sistema de Satélites "Solidaridad". Posteriormente se siguieron adquiriendo satélites y sistemas satelitales para la satisfacción de nuevos sistemas de conexión de los que fácilmente pasamos a depender ¡dónde quedó el control remoto!

Hoy, nuestra vida sería inexplicable sin la presencia de las múltiples formas de telecomunicación. El E mail se ha incorporado a nuestras vidas, hacemos blogs, Hi Five y facebook donde expresamos nuestra cosmogonía y grabamos videos con nuestros teléfonos portátiles; manejamos objetos distantes a control remoto; leemos diarios y revistas a través del Internet; utilizamos Aipod, wikis, Peer-to-peer, Missatge MMS, WiFi, HTPC, Blu-ray, SMS, UMTS, Blackberry, GPS, iPhone 3G, bluetooth. Se organizan protestas en países enteros y se derriban tiranos a través de estos medios.

Si hay algo imprescindible en eso que llamamos la modernidad, sin duda se trata de las telecomunicaciones.


* Foto tomada de http://www.infodefensa.com/

Comentarios

  1. Hola Polo

    Me gustaria muchisimo conseguir tu libro "Cien anios de recuerdos" que recien presentaste pero vivo en Estdos Unidos, en el programa de radio de Estamos al aire comentaste que podrias hacer el favor de enviarlo. Como te puedo contactar?

    Carlos

    13 de febrero de 2011

    ResponderEliminar
  2. Carlos, haz el favor de comunicarte al correo recuerdospoblanos@gmail.com para ponernos de acuerdo en la forma de hacértelo llegar. Gracias por tu interés.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

El Tentzo

El taller de la FEEP de Tzicatlacoyan, con financiamiento de la ONG española Ayuda en Acción, concluyó su escultura de papel maché con la representación del Tentzo, figura mítica de origen prehispánica situada en la parte alta del kiosco de la plaza principal de la comunidad de San Juan Tzicatlacoyan, Puebla. De acuerdo con la investigadora Antonella Fogetti ( Tenzonhuehue: El simbolismo del cuerpo y la naturaleza ), El Tentzo es una entidad “mitad dios y mitad no”, deidad antigua intrínsecamente buena, dadora de dones, que de acuerdo a la tradición tiene la facultad de asumir diferentes apariencias: catrín, charro, viejo barbón, anciana, mujer hermosa o animales diversos, que también podría ser interpretado como el famoso nahual o entidad similar. Hoy todos niegan venerar al Tentzo, pero las ofrendas periódicamente depositadas en su honor refieren todo lo contrario. Es una suerte de deidad negada pero viva, vigente. El Tentzo, cuyo nombre ostenta una montaña y la propia cordi...

Tratado de Bucareli

Tras haber cumplido tres años de gobierno, el 31 de agosto de 1923 el gobierno de Álvaro Obregón consigue reanudar las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, de vital importancia para su gobierno, pero con una condición: la firma de un tratado que el senado mexicano había rechazado en primera instancia, pero que las presiones del gobierno y el asesinato del senador Fidel Jurado obligan a dar un viraje y aceleraron su aceptación. Durante años busqué el texto completo de este tratado que en la universidad nos había sido contado de manera inexacta. Ignoro las razones que suscitaron esa versión, que entre muchas escandalosas cláusulas reasaltaba una en la que se prohibía a México la producción de motores de combustión interna que prácticamente paralizaban el principal avance tecnológico de las primeras décadas del siglo XX. Como era de esperarse, neceé durante varios años y hasta pulí mi argumentación pues era un elemento clave a mi parecer para explicar el enanismo tecnológico de...

Resortes ocultos

Cuando estudiaba en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), en los años ochenta, Octavio Paz se atrevió a emitir unos juicios críticos sobre los antropólogos, la escuela en su conjunto reaccionó con indignación, incapaz de meditar en las palabras del escritor. Lo llenamos de vituperios y lo menos que le dijimos fue que era un aliado de Televisa, vocero de la derecha y cosas por el estilo. Muy pocos o ninguno leyó críticamente sus argumentos, por desgracia. Recuerdo que, entre lo más hiriente, Paz decía que la escuela se había convertido en una pasarela de modas de una clase media hippiosa y que todo se discutía ahí, menos la antropología mexicana. Yo terminaba entonces la carrera y buscaba afanosamente quién me dirigiera la tesis de, por cierto, antropología mexicana. No encontré ningún maestro interesado, ni ahí ni el Ciesas, donde por supuesto había algunos estudiosos del tema, pero que no tenían tiempo para un estudiante de licenciatura. Me dediqué entonces a ver a nu...