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Desflogistíceme ahí


Desde niño me pregunté por el origen de la soda, el refresco gaseoso, que los gringos ya usaban corrientemente en la invasión de Cuba de 1898 cuando desalojan de la isla a los españoles e inventan la bebida Cuba Libre, ron con coca cola. Debía ser, en consecuencia, muy antigua, pero ¿qué tanto?

El agua de soda fue inventada por un científico inglés llamado Joseph Priestley a finales del siglo XVIII (¡cien años antes de la cuba libre!). Priestley fue un importante y famoso científico nacido el 13 de marzo de 1733 que descubrió el oxígeno y fue el primero en aislarlo como gas y en valorarlo como parte esencial de los seres vivientes. Lo llamó "aire desflogistizado"; su único error consistió en intentar desflogotizar sus principios científicos con sus principios teológicos, traspié por lo demás recurrente en los pensadores de la época.

Es curioso que el nombre de Priestley no sea tan conocido entre los simples mortales que estudiamos primaria y secundaria, cuando debería estar a la par de personajes como Lavoisier (por cierto, también descubridor del oxígeno, al igual que Scheele), de quienes escuchamos todos en la escuela. Priestley fue un prolífico estudioso que dejó huella en alguna de sus 150 obras publicadas sobre pedagogía, historiografía, gramática inglesa, electricidad y mucha metafísica que décadas después de su muerte, en 1804, seguían discutiéndose.

Como sea y en lo que atañe a mis interrogantes infantiles, este noble señor inventó las gaseosas, sin cuya presencia sería difícil explicar el mundo de hoy. Gruuurp.



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