Ir al contenido principal

Cristeros en Puebla


La incipiente estabilidad postrevolucionaria se rompió en 1926 al enfrentarse la Iglesia con el Estado, cuando ésta intentó recuperar privilegios. Calles publicó en junio de ese año una serie de leyes que controlaban los intereses católicos y señalaban penas para los infractores de la ley. Declaraciones hostiles de obispos en contra de la Constitución en 1926 provocaron el cierre de escuelas y conventos por parte de las autoridades civiles y la expulsión de sacerdotes extranjeros. El gobierno lo interpretó como un boicot para crear una crisis económica. La Iglesia suspendió el culto y no tardó en estallar la rebelión armada. La rebelión cristera, que se centró en los estados de Jalisco, Guanajuato, Colima y Michoacán, tuvo carácter rural y no se terminó hasta 1929, cuando la Iglesia reanudó el culto y el ejército cristero se rindió. Mientras tanto, las misas se hicieron en casas particulares que se arriesgaban a perderlas.


Puebla no fue la excepción, con sus numerosos católicos. Se habilitaron con la mayor cautela casas dispuestas a arriesgarlo todo con tal de participar en la celebración de las misas. Una de ellas fue la de la familia Centurión, según recuerda doña Judith Cid de León que en 1926 contaba con 16 años.


“Cuando gobernó Plutarco Calles en cada casa, escondida, había misas. Ya vivíamos en la colonia Humboldt. Entonces iba un sacerdote a las casas y decía la misa, pero muy discretamente, porque por eso a muchas personas les quitaron las casas. Porque se las quitaban. El gobierno, donde sabía que había una misa, les quitaba sus casas a las personas. Por eso es que también no había muchas casas con misa, porque eran abusivos, rateros. Nos llevaban a escondidas. Allá en la colonia Humboldt, un señor Centurión hacía misas. Había un padre Cedeño, que era de la Compañía de Jesús, y lo buscaban para apresarlo y matarlo. Entonces él pintó todo lo que es la Compañía y entraban y le preguntaban por él, pero como estaba con su overol no lo reconocían.”


Mary Santillana tenía 18 años en 1926 y recuerda las precauciones que debían tomar para asistir a alguna de las mismas en la clandestinidad. Ella me contó el día en que no llegaba a su casa para preocupación de su papá:


“A los militares se les respetaba mucho en esa época. Lo que es los militares y los sacerdotes tenían la primacía en todo. Los sacerdotes entonces andaban vestidos como sacerdotes, les permitían. Ya después vi que les prohibieron andar vestidos como estaban acostumbrados. Oíamos misa a escondidas. Una vez me acuerdo que yo me fui a una misa a escondidas. Como me tardaba mucho mi papá, pobrecito, me fue a buscar. Ya que me encontró le dio mucho gusto, me llevó a la casa llorando de emoción de que me había encontrado. “Ay, hija, yo creí que ya te habían llevado a la cárcel.” Lo llevaban a uno a la cárcel. Fue una época muy dura para los católicos. Sí, tenía uno que esconderse para ir a la misa, pero íbamos a las casas. Por ejemplo, usted prestaba su casa y ahí nos reuníamos varios católicos a oír misa, pero a escondidas. Llegaba el cura, se cambiaba y empezaba la misa. Fue en la época de Plutarco Elías Calles, y luego él murió entre puras monjas, je je, después de ser tan anticatólico”.



Comentarios

  1. unos pequeños anexos: El P. CEDEÑO. R.I.P. PERTENECIO A LA CONGREGACION DEL ORATORIO DE SN. FELIPE NERI, EN EL TEMPLO DE "LA CONCORDIA", 3.SUR Y 9 PTE. AHI "YA DESCANZAN SUS RESTOS.!!!. EL PADRE AL QUE SE HACE REFERENCIA ERA DE "LA ORDEN DE LOS JESUITAS" Y EFECTIVAMENTE, EL PÍNTO ENTRE OTRAS OBRAS DE ARTE SACRO, "LA BOVEDA DEL ALTAR MAYOR" Y SI EL DIA QUE IBAN A BUSCARLO, EFECTIVAMENTE EL P. CARRASCO, RESPONDIENDO A LA PREGUNTA; RESPONDIO QUE "EL PADRE NO ESTABA Y EL ENTONCES, AUN ¿SOLDADO? AL CONTESTAR, EL "AUN SOLDADO LE REVENTO UNA CACHETADA.! A LO CUAL EL "PINTOR" (P. CARRASCO) LE RESPONDIO: ¡"DIOS TE PERDONE Y NO SE TE SEQUE LA MANO". SIN IMAGINAR QUE TIEMPO DESPUES DE UN BUEN BALAZO "EL DESGRACIADO" PERDEROA EL BRAZO" Y HACE AÑOS AUN SE MOSTRABA DESDE EL CODO HASTA LOS DEDOS EN UN VITRIOLERO CON FORMOL, EL LA FAMOSISIMA" COLUMNA DONDE ESTUVO EL RESAURANTE "LA BOMBILLA" y si, adivinaron quien fue el Muertito que ahí cayo, y cuya MUERTE SE LE ACHACO A "LEON TORAL"....................."VIVA CRSITO REY"

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, excelente comentario. Estoy investigando la guerra cristera en la Compañía de Jesus en Puebla. Espero poder platicar con usted más a fondo sobre este tema

      Eliminar
  2. Gracias Anónimo por tu enigmático comentario. No queda muy claro lo del soldado Obregón, es difícil imaginarlo como raso cacheteando sospechosos, cuando en realidad era un hacendado sonorense. Tal vez comprendí mal. Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Hola, ¿sabrán si hubo batallas de la guerra cristera el La Galarza en Puebla?, gracias

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

El Tentzo

El taller de la FEEP de Tzicatlacoyan, con financiamiento de la ONG española Ayuda en Acción, concluyó su escultura de papel maché con la representación del Tentzo, figura mítica de origen prehispánica situada en la parte alta del kiosco de la plaza principal de la comunidad de San Juan Tzicatlacoyan, Puebla. De acuerdo con la investigadora Antonella Fogetti ( Tenzonhuehue: El simbolismo del cuerpo y la naturaleza ), El Tentzo es una entidad “mitad dios y mitad no”, deidad antigua intrínsecamente buena, dadora de dones, que de acuerdo a la tradición tiene la facultad de asumir diferentes apariencias: catrín, charro, viejo barbón, anciana, mujer hermosa o animales diversos, que también podría ser interpretado como el famoso nahual o entidad similar. Hoy todos niegan venerar al Tentzo, pero las ofrendas periódicamente depositadas en su honor refieren todo lo contrario. Es una suerte de deidad negada pero viva, vigente. El Tentzo, cuyo nombre ostenta una montaña y la propia cordi...

Tratado de Bucareli

Tras haber cumplido tres años de gobierno, el 31 de agosto de 1923 el gobierno de Álvaro Obregón consigue reanudar las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, de vital importancia para su gobierno, pero con una condición: la firma de un tratado que el senado mexicano había rechazado en primera instancia, pero que las presiones del gobierno y el asesinato del senador Fidel Jurado obligan a dar un viraje y aceleraron su aceptación. Durante años busqué el texto completo de este tratado que en la universidad nos había sido contado de manera inexacta. Ignoro las razones que suscitaron esa versión, que entre muchas escandalosas cláusulas reasaltaba una en la que se prohibía a México la producción de motores de combustión interna que prácticamente paralizaban el principal avance tecnológico de las primeras décadas del siglo XX. Como era de esperarse, neceé durante varios años y hasta pulí mi argumentación pues era un elemento clave a mi parecer para explicar el enanismo tecnológico de...

Resortes ocultos

Cuando estudiaba en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), en los años ochenta, Octavio Paz se atrevió a emitir unos juicios críticos sobre los antropólogos, la escuela en su conjunto reaccionó con indignación, incapaz de meditar en las palabras del escritor. Lo llenamos de vituperios y lo menos que le dijimos fue que era un aliado de Televisa, vocero de la derecha y cosas por el estilo. Muy pocos o ninguno leyó críticamente sus argumentos, por desgracia. Recuerdo que, entre lo más hiriente, Paz decía que la escuela se había convertido en una pasarela de modas de una clase media hippiosa y que todo se discutía ahí, menos la antropología mexicana. Yo terminaba entonces la carrera y buscaba afanosamente quién me dirigiera la tesis de, por cierto, antropología mexicana. No encontré ningún maestro interesado, ni ahí ni el Ciesas, donde por supuesto había algunos estudiosos del tema, pero que no tenían tiempo para un estudiante de licenciatura. Me dediqué entonces a ver a nu...