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El hermano



El 6 de junio de 1811 es fusilado en Chihuahua el insurgente Mariano Hidalgo y Costilla, hermano de don Miguel, que luchó hombro con hombro desde el mismo día del Grito de Dolores. Mariano Hidalgo tuvo a su cargo la tesorería del ejército insurgente y la historia ha sido francamente ingrata con su memoria.

Si Mariano se te hace parecido a Miguel, no es por otra cosa que la ilustración, brevemente modificada, pertenece al mismísimo Miguel, cuya imagen vemos en cualquier cantidad de impresos útiles e inútiles, bustos, monumentos, billetes, monedas; bueno, lo que se te ocurra. Pero del pobre Mariano nada, ni una callecita, ni un polvoriento pueblecito, un día o por lo menos medio día dedicado a su memoria. Alguna mención. Nada. Tengo más de medio siglo en este país y acabo de enterarme de que Hidalgo, el gran padre de la patria, tuvo un hermano once años menor que murió 54 días antes que él, también fusilado, también en Chihuahua, a pesar de que no tenía grado militar y de que no se le probó ningún delito ni que hubiera hecho “armas contra el Rey”. No, señor, se le fusiló porque era hermano de Miguel, porque se negó a declarar en su contra, se le mató por su fidelidad y su hombría. Y la patria le pagó con indiferencia.

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