Ir al contenido principal

San Juan Tzicatlacoyan




Este domingo por fin es la feria de los artesanos de San Juan Tzicatlacoyan, están todos cordialmente invitados a dar un agradable paseo dominical por este sonriente pueblito al sur de la ciudad de Puebla. Habrá rica barbacoa y garnachitas y mole, además de los trabajos en palma y otate que han hecho famosos a los artesanos y artesanas de este lugar. Entre los platillos principales, está el concurso de lámparas de otate y el de trabajo en palma, con productos no tradicionales elaborados por las manos maestras de quienes han trabajado estos materiales toda su vida. Bueno allá nos vemos. Enseguida se te indica cómo llegar.

Para llegar a San Juan Tzicatlacoyan

Salida por Av. Valsequillo, seguir derecho, cruzar periférico.
Salida por Periférico, salida a la derecha en Av. Valsequillo con dirección a San
Pablo Totimehuacán o Tepeji o Tepeaca o Áfricam.
Después del Periférico, a un kilómetro está San Pablo Totimehucán, cruzar el pueblo y seguir derecho por autopista.
La autopista termina en la salida a Africam. Seguir derecho por carretera de dos carriles.
Salida a la izquierda para Tepeji y Tepeaca. NO TOMAR. Seguir derecho.
Llegas a la presa Manuel Ávila Camacho o de Valsequillo, seguir derecho.
A 3 kilómetros hay un jagüey, que es un gran charco de agua, es zona de curvas. A 300 metros hay una salida muy mal señalada a la izquierda, es una bajada, TOMAR LA SALIDA A LA IZQUIERDA. (Si sigues derecho y ves un paisaje precioso del lago de Valsequillo te equivocaste, regresar y tomar a la derecha a Tzicatlacoyan, aquí sí hay señalamiento)
Seguir derecho, pasas el pueblo de Tepenene y tras 12 kilómetros llegarás a una población que está pegada a Tzicatlacoyan (San Miguel Acuexcomac), no entrar, sigues derecho por la carretera hasta topar con el zócalo de San Juan Tzicatlacoyan. Ahí se acaba la carretera.
Te bajas, disfrutas de su hospitalidad, comes barbacoa, compras muchos regalos hechos por sus artesanos y en unas dos o tres horas te regresas igual que como llegaste, pero más feliz.

La carretera tiene muy poco tráfico, pero hay algunas curvas medio feítas. Por favor, ten precaución. Hay puntos (por ahí por Tepenene) donde se ven el Pico de Orizaba, La Malinche, el Popocatépetl y el Ixtlacíhuatl a la vez.






Comentarios

  1. y esto si existio¡¡¡???? no hay difusion de esta festividad, yo provengo de ese pueblo, y ni siquiera me entere... buuuuuuuuuuuuuu

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

El Tentzo

El taller de la FEEP de Tzicatlacoyan, con financiamiento de la ONG española Ayuda en Acción, concluyó su escultura de papel maché con la representación del Tentzo, figura mítica de origen prehispánica situada en la parte alta del kiosco de la plaza principal de la comunidad de San Juan Tzicatlacoyan, Puebla. De acuerdo con la investigadora Antonella Fogetti ( Tenzonhuehue: El simbolismo del cuerpo y la naturaleza ), El Tentzo es una entidad “mitad dios y mitad no”, deidad antigua intrínsecamente buena, dadora de dones, que de acuerdo a la tradición tiene la facultad de asumir diferentes apariencias: catrín, charro, viejo barbón, anciana, mujer hermosa o animales diversos, que también podría ser interpretado como el famoso nahual o entidad similar. Hoy todos niegan venerar al Tentzo, pero las ofrendas periódicamente depositadas en su honor refieren todo lo contrario. Es una suerte de deidad negada pero viva, vigente. El Tentzo, cuyo nombre ostenta una montaña y la propia cordi...

Tratado de Bucareli

Tras haber cumplido tres años de gobierno, el 31 de agosto de 1923 el gobierno de Álvaro Obregón consigue reanudar las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, de vital importancia para su gobierno, pero con una condición: la firma de un tratado que el senado mexicano había rechazado en primera instancia, pero que las presiones del gobierno y el asesinato del senador Fidel Jurado obligan a dar un viraje y aceleraron su aceptación. Durante años busqué el texto completo de este tratado que en la universidad nos había sido contado de manera inexacta. Ignoro las razones que suscitaron esa versión, que entre muchas escandalosas cláusulas reasaltaba una en la que se prohibía a México la producción de motores de combustión interna que prácticamente paralizaban el principal avance tecnológico de las primeras décadas del siglo XX. Como era de esperarse, neceé durante varios años y hasta pulí mi argumentación pues era un elemento clave a mi parecer para explicar el enanismo tecnológico de...

Resortes ocultos

Cuando estudiaba en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), en los años ochenta, Octavio Paz se atrevió a emitir unos juicios críticos sobre los antropólogos, la escuela en su conjunto reaccionó con indignación, incapaz de meditar en las palabras del escritor. Lo llenamos de vituperios y lo menos que le dijimos fue que era un aliado de Televisa, vocero de la derecha y cosas por el estilo. Muy pocos o ninguno leyó críticamente sus argumentos, por desgracia. Recuerdo que, entre lo más hiriente, Paz decía que la escuela se había convertido en una pasarela de modas de una clase media hippiosa y que todo se discutía ahí, menos la antropología mexicana. Yo terminaba entonces la carrera y buscaba afanosamente quién me dirigiera la tesis de, por cierto, antropología mexicana. No encontré ningún maestro interesado, ni ahí ni el Ciesas, donde por supuesto había algunos estudiosos del tema, pero que no tenían tiempo para un estudiante de licenciatura. Me dediqué entonces a ver a nu...