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Las calaveras del 2018

Las calaveras del 2018 Desde el lunes 29 de octubre Mitos sin sustancia cumple nuevamente con la tradición de las calaveras y su tanda de versos; retratos ardientes de políticos calientes que devinieron clientes del tridente. Infiernos eternos para todos ellos, incluidos los yernos. Ya se han encendido las hornillas del averno. Foto de Emilio Salceda .

Radio vs Podcast

Sabemos, porque es evidente, que el guion radiofónico es una herramienta en desuso en las estaciones de radio. Ocurrió hace mucho, a mediados del siglo pasado, cuando la producción de radio fue desmantelada por Emilio Azcárraga Vidaurreta para dotar de un equipo de producción a la naciente televisión, también suya; un día de los años cincuenta dejaron de producirse en aquellas estaciones históricas de radio comercial, enseñas de la estética sonora con sus famosas y populares radionovelas, adaptaciones literarias, programas culturales y científicos, de humor y de aficionados. En su lugar los empresarios de la radio –el propio Azcárraga, quién más– diseñaron una fórmula bipolar poco demandante en calidad y costo y la recetaron a unos oyentes incautos deslumbrados por la televisión, la receta infinita de música y anuncios comerciales; los noticiarios sobrevivieron con sus propias limitadas fórmulas pero es donde puede apreciarse algo rescatable tras la devastación. Vedada toda exper...

Clínica de almas

El viernes 6 de octubre fuimos invitados mi colega Flor Coca y yo a presentar un proyecto de memoria oral en los foros de consulta que Morena han organizado en los distintos niveles de gobierno a lo largo y ancho de la república mexicana. Fuimos incluidos en la segunda mesa de trabajo dedicada a SEGURIDAD CIUDADANA Y PREVISIÓN SOCIAL, cuando yo esperaba que lo fuéramos en la cuarta, dedicada a cultura y educación. Nos presentamos puntuales y en la séptima ronda nos tocó el turno, luego de haber escuchado a seis doctores en economía y en derecho exponer, en contrastantes niveles de erudición, la problemática de la inseguridad nuestra de cada día y sus muy difíciles soluciones, pues se abarca desde el vecino vigilante que en los pueblos deciden vigilar y castigar ahí mismo, hasta las grandes operaciones contra el crimen organizado. Contra lo que podría suponerse nuestros predecesores no calentaron la plaza, quizás porque los mexicanos estamos un poco hartos de tanta sangr...

Escultura móvil

Esta pieza surgió una tarde de los años 80 en un mesa-banco de la Escuela Nacional de Antropología, mientras escuchaba las clases me pasé la tarde fabricando un ojito con un pasador femenino que encontré tirado. Esa noche llegué a la casa y le dije a R. que tenía una idea con alambre, desarmé dos ganchos de ropa e hice la primera pieza. Terminé con las manos hechas garras, es el alambre más duro que puedes encontrar. Rápidamente encontré el cobre y fabriqué durante muchos años decenas de dramitas, que es el nombre que adoptaron como motivo de una inspiración súbita que se hizo permanente, rostros humanos que fui reproduciendo en alambres de todo tipo, alpaca, de construcción. Vendía en Perisur, cuando Perisur era una loma en Insurgentes sur rodeada de carreteras y campos. Así pasaron muchos años, hacía dramitas para regalaros. Años después, hace 15 años, en Puebla encontré en un almacén de instalaciones eléctricas el tubo zapa de diez centímetros de diámetro, al ...

Amor flamenco

Crónica de un ligue es un concurso cansino y desgastado, además de apócrifo, donde presuntos lectores del blog escriben sobre un encuentro amoroso. Se conmina a no enviar más crónicas, los lectores comenzamos a estar hartos. Amor flamenco J. C. En Francisco Sosa, la famosa calle de Coyoacán en la ciudad de México, me ocurrieron cosas importantes, la recorrí miles de veces y en el número 457 tomé clases de flamenco. Mi novia era una de las doce bailarinas que componían el grupo y sólo estaba inscrito un varón, yo. Supongo que mi situación sería envidiable y tienen razón; créanme, los comprendo. Tres veces a la semana nos reuníamos en un salón elegante con piso de duela y le echábamos lumbre al taconeo. Una decena de muchachas de aspecto coyoacanense ataviadas de pants, calentadores derramados sobre sus zapatos de tacón tachueleado y yo nos reuníamos echándole mucho estilo a taconear en aquella fina madera de algún exótico árbol del Caribe. Porqu...

Te calzo las calzas

Crónica de un ligue es el concurso apócrifo donde presuntos lectores del blog escriben sobre un encuentro amoroso, una colección de amantes que nos ofrece una visión multifascética del amor, como este concursante que se anima por una pasión poco convencional. Como diría Francisco Umbral en su Tratado de las perversiones : mientras no dañe a nadie. Te calzo las calzas Por S.O.S. No sé si deba escribir esto. No sé si se pueda publicar.   Tal vez sea un enfermo, pero no soy un criminal. Tampoco sé si esto es un ligue o una obsesión. Por favor, discúlpeme, el horizonte del amor no tiene claras fronteras y yo no me enamoro de personas; bueno, sí son personas, pero en realidad la persona, entera, no me interesa. A mí me gustan los pies. Me enamoro de ellos, me podría casar con un pie. ¿Acepta como esposo a este pie? Sí, por favor. Lo único que me interesa son los pies y en verdad no podría precisar si se trata de pies de mujer o de hombre. Me...

El jugo de la vida

Me llamó mi hermana de Chihuahua envuelta en un llanto que la hacía ininteligible, algo había pasado, alguien estaba muy grave, pero en los estertores del dolor no se entendía muy bien quién. Yo pensé en Aída –vida mía de mi corazón– que vegetaba solitaria en su alzheimer. Logré entresacar de entre las lágrimas que Alejandro, el menor de los cinco hermanos, padecía leucemia, que estaba muy avanzada e incluso mostraba una cifra desconcertante: en lugar de un conteo normal de 5 mil unidades de glóbulos blancos Ale alcanzaba los 70 mil. ¡En la madre!, pensé yo. Entré en un súbito embudo de existencialismo. Parecía una broma. Alejandro, que estaba tan cachetón y rozagante –lo vi en junio–, ahora aparecía postrado ante la muerte. Entre muchas imágenes que evocaba en mi mente confundida había una escena recurrente, a propósito de una reciente charla sobre trasplante de médula. Yo estaba en una sala de operaciones con una aguja clavada en la espina dorsal, donándole una buena parte ...